Abogada laboralista célebre, inmortalizada en la serie sobre los atentados de Atocha. Dirigente del PCE clandestino e histórica diputada. Paca Sauquillo, presidenta del PSOE madrileño, sigue siendo un referente socialista ahora que algunos están muy cuestionados. El viernes asistió en Santa Cruz a una jornada sobre feminismo, pero antes charló con DIARIO DE AVISOS y, aunque recalca que la justicia “es independiente”, deja claro que hay jueces con mucho afán de protagonismo y de cuya parcialidad duda… bastante.
-¿Cómo ve el movimiento feminista en 2026?
“Ha sido y es muy importante. Incluso en Tenerife hay una figura muy relevante, Dolores Pelayo, ya diputada desde 1977, primero por UCD y luego por el PSOE. Entonces, ya tuvimos que defender la igualdad pero también leyes como la del divorcio, los primeros supuestos del aborto en 1985… El movimiento empezó en plena dictadura y nos acogimos a la revolución feminista pacífica. Fue en 1975 cuando se quitó la licencia parital, pues seguíamos sometidas al marido y al padre, algo muy duro porque no existíamos como personas. Desde entonces, hemos avanzado muchísimo, aunque en el siglo XXI nos encontramos con otros problemas y nueva generación, pero se ha logrado la ley de Igualdad y la de Violencia de Género con Zapatero, que hizo normas muy relevantes para las feministas, ahora que se habla mucho de él… Ahí está también la de Paridad, la de Parejas de Hecho, el Matrimonio Homosexual, celebramos el Orgullo… Pero estamos en otro momento y debemos enfrentarnos a la verdadera igualdad y los hombres nos tienen que acompañar. Desde luego, ni un paso atrás porque venimos de casi no existir como humanos: si hemos estado sometidas al hombre, tampoco queremos que los chicos sientan que no cuentan. Hay mucho que hacer en los servicios públicos y que los cuidados los asuman los chicos y chicas…
-Se ha avanzado mucho en lo público, pero ¿y en lo privado? ¿Excesivo techo de cristal aún?
“Sí. Es difícil conseguir el BOE y lo logramos, pero lo más importante es la educación y la mente, aunque cuesta cambiar eso. Debemos hacer leyes sobre qué es ser realmente ciudadano, la igualdad, el feminismo… La sociedad que prima en las redes es la de chicos que critican a chicas porque quieren empoderarse y eso afecta. Sigue habiendo en las empresas diferencias salariales contra las mujeres. Hemos conseguido un Gobierno paritario, pero no que muchas mujeres lleguen a puestos directivos. Hay que cambiar la mentalidad social y en eso nos tienen que ayudar los hombres”.
-¿Cree que mucha gente es consciente de verdad de lo que vendría con un Gobierno del PP y Vox o el ruido lo opaca todo?
“Pues creo que no lo son porque la generación actual ha vivido en democracia y plantearse lo de la licencia parital o que la mujer vuelva al hogar lo ven como algo de sus abuelas o madres. Además, no se estudia ni se trabaja esto en la educación, pero, en todos los gobiernos PP-Vox, las tres armas son atacar a la mujer y el feminismo, los migrantes y la memoria histórica. Van unidas porque, por ejemplo, la memoria supone no querer recordar cómo eran las mujeres, cómo avanzaron y cómo retrocedieron con el golpe y la dictadura. Como los avances en democracia, no lo quieren reconocer. Sobre el feminismo, dicen que estamos demasiado empoderadas e intentan quitar el apoyo de los servicios públicos y que la mujer casi vuelva a la dote; y sobre los migrantes, muchas mujeres vienen con sus niños huyendo del hambre pero también de su situación. Se plantea lo del burka y es un problema, pero, claro, no en España, aunque lo ponen en el tapete. Sí, tengo miedo y hay que explicar a los jóvenes que es posible que todo vuelva atrás. A las 27 mujeres constituyentes del 77 nos criticaron mucho y, ahora, el Congreso y Senado son casi paritarios. Eso ha sido gracias a las famosas cuotas criticadas a las socialistas, cuando eso es una sociedad más igualitaria y avanzada. Empecé de abogada en los 60, recuerdo las diferencias salariales enormes y los sindicatos no lo entendían, al contrario, nos ponían pegas. Se ha logrado mucho, sobre todo por las asociaciones de mujeres, aunque se habla más de sus diferencias…”.
-¿Le defrauda que muchas chicas voten a Vox y nieguen la violencia machista? ¿Se ha fallado solo en la educación o hay algo más estructural?
“Lo que hay es una ola conservadora que viene de EE.UU. Para nosotros, Europa ha sido muy importante. Siempre defendí entrar y he estado en el Europarlamento diez años, donde las directivas para las mujeres han sido claves y, sin embargo, ahora se intenta volver atrás en el aborto, en derechos sexuales… Desgraciada o positivamente, soy muy optimista ante todos los problemas y creo que los chicos y chicas actuales lo tienen muy difícil. Nosotros también lo tuvimos, pues debimos luchar contra un muro y, por ejemplo, yo me sentí muy apoyada por mi madre, que no pudo cantar, como quería, porque se casó con mi padre y le pedían un certificado de buena conducta. Esas madres hicieron un esfuerzo para que llegáramos, pero ahora es más complicado por esa ola, cuando pensábamos que no entraría ni habría ultraconservadores diciendo lo que dicen, pero no estoy decepcionada pues creo en los jóvenes, que enfrentarán esto y no darán un paso atrás, por mucho que diga una minoría”.
-¿Cómo regularía las redes?
“Hay que regularlas y en esto también está siendo un ejemplo España. La IA y los algoritmos son masculinos y hay que regularlos desde el feminismo y la generación joven. No puede ser que las nuevas tecnologías, que por suerte tenemos y hay que apoyarlas, no sean humanas, que estemos a su servicio y no al revés. Y es que ahora vivimos un fenómeno nuevo: bimilmillonarios que pueden controlar el mundo. Eso no puede ser. Decía Einstein que el átomo había cambiado el mundo pero no la mente humana, que puede ser muy positiva aunque también causar muchos problemas”.
-Habla de la ola reaccionaria, pero tampoco la situación política y judicial ayuda al Gobierno: ¿cómo lo ve? ¿Cree en las casualidades, en ‘lawfare’?
“Creo que la justicia es independiente: así la veo; otra cosa es que algunos jueces no sean imparciales. Que es independiente está más que demostrado con estos no sé ya cuántos juicios contra personas del Gobierno o relacionadas…”.
-¿Una minoría de jueces…?
“Sí, pero que está en la prensa y se crea un ambiente de que son la mayoría. Conozco a muchos jueces, de mi despacho salieron muchísimos, y hacen bien su trabajo, manteniendo su independencia. Ahora bien, a algunos les gusta salir mucho en la prensa y, a veces, hacen resoluciones que no entiendo. Hay informes que, en vez de una especie de prueba, parecen el dictamen final, y no es así, pero salen en prensa y la sociedad está confusa”.
-También hay sentencias: ¿comparte la del fiscal?
“No se puede plantear un fallo con lo del entorno. Y ahora se ve cómo se filtran muchas cosas. En absoluto se probó que fuera él. No estoy de acuerdo. Ahora la palabra entorno tendrá que plantearse en los tratados procesales y jurídicos como nueva forma de condena”.
-¿Y los casos del hermano y la mujer de Sánchez?
“Para empezar, sufren la pena del telediario, que es la más gorda, pues se ven ya condenados sin sentencia. Además, se confunden los procedimientos administrativos y penales. Cuando estudié, el Código Penal era muy importante, no existía la condena del telediario porque no había prensa libre, pero imputar delitos penales es muy gordo. Estamos en una sociedad, no solo en España, de confusión. Hay que regular más, como el papel de la compañera o compañero del presidente, o los regalos, pero también plantearse que hay personas expuestas a procesos por algo que no es punitivo; quizás estético, pero no penal”.
-Zapatero declara ahora: ¿le ha sorprendido lo que se ha precipitado sobre él en un mes…?
“Sí, y me ha preocupado. Espero por su declaración ante el juzgado y pública, pero confío en su inocencia por lo que ha dicho. Han alarmado las fotos de las joyas, pero, claro, he visto que las mismas las tenían otros”.
-Pero, ¿le preocupa las fotos o más la tasación?
“La tasación es compleja. Está bien que el juez encargue un tasador, pero ha sido uno muy concreto; quizás otro las tasa de otra manera… No sé, pues no tengo ni idea. Lo que me preocupa es que salga a la opinión pública porque se hace una idea, sobre todo la más vulnerable. No se debió filtrar esas fotos, y menos sin tasar. Los procedimientos de algunos juzgados no me gustan nada…”.
-¿Cree que la prueba del móvil volcado en 2021 pero cuyos datos se pasan en 2026 puede anular la causa?
“Claro que la puede anular. Me leí los 88 folios del juez y se vuelve a confundir lo de imputado e investigado… Se avanzan temas que ponen en peligro la presunción de inocencia y se cuestiona a las personas sin que haya pruebas para condenar”.
-No obstante, ¿no falta mucha autocrítica en el PSOE?
“Sí, claro; y seguramente se han hecho muchas cosas mal porque somos humanos, pero, por ejemplo, salió mucho lo del acoso a mujeres en el PSOE y, en realidad, somos los únicos con una comisión contra eso y lo llevamos a rajatabla. ¿Cometemos errores? Seguro. En lo del acoso y corrupción, sin embargo, hemos avanzado, pues desde que sale algo le decimos a la persona que debe irse. Es verdad que la sociedad es más exigente con la izquierda, pero a veces comparamos cosas diferentes”.
-¿A este Gobierno solo lo salva la situación económica?
“Sí, pero también sus medidas. Por ejemplo, la regularización de los migrantes, que han pedido 900.000 personas, es un éxito… Y hay muchas medidas sociales que pasan inadvertidas por este barullo. No se discute sobre lo importante, sobre evitar bulos en las redes, la trata, la vivienda, servicios públicos de calidad, listas de espera sanitarias, que las universidades tengan recursos… Todos los medios están con lo de la corrupción…”.
-Pero usted vivió lo de González, el récord de ministros imputados o sentenciados con Aznar y Rajoy, ‘Gürtel’, ‘Kitchen’ y ahora esto… ¿España no aprende? ¿Es algo cultural?
“No hay corrupción estructural, ni mucho menos; sí en países latinoamericanos… La Kitchen es estructural porque se organiza desde Interior, pero no hay financiación irregular del PSOE, y mira que ha habido informes y se ha entrado un día entero en la sede y solo se halla una factura para una señora a la que nunca vi allí ni conozco. Aquí se va a la administración y te atienden sin pagar, que eso sí es estructural: policías que piden dinero. Hay casos, pero sueltos, y a lo mejor algunos no son tan graves…”.
-Sin embargo, lo de Koldo, Cerdán, Ábalos…
“Sí, quedan esas personas, pero parecía que caería todo el Gobierno y de eso nada. A ver en que queda, pero se quiere equiparar esto con gente con millones fuera y, de momento, no les han hallado nada, y mira que se busca. Y no me gusta el y tú más, pero no vale la equiparación”.
-¿No se ha empobrecido demasiado el PSOE con sus dirigentes, y de ahí lo de Leire?
“Me da pena que alguien confiase en personas que parecía que querían descubrir y controlar a los jueces, aunque han hecho muy mal algo que no se puede hacer. No obstante, cuando se dice que los políticos de antes eran mejores, lo que ha cambiado es la sociedad. ¿Son peores? Es otro momento. El PSOE, y el presidente, demuestra que aguanta haciendo cosas y poniendo los valores de Pablo Iglesias de la igualdad, libertad y solidaridad en una sociedad bien diferente. Un Iglesias que ya era feminista… No veo que el partido esté peor que nunca…”.
-Eso lo dice Page…
“Pues no sé si lo dice por Castilla La Mancha. En Madrid, y estando en la oposición, veo a los militantes trabajando por una mejor sanidad y educación”.
-¿Le chirría sus constantes declaraciones contrarias?
“Sí me duele que compañeros de mi edad critiquen al Gobierno. Son injustos y ellos tuvieron problemas, como los tiene Page, y los demás socialistas les ayudamos en su día…”.
-¿Está siendo injusto González con Sánchez desde 2014?
“Es otro momento y debería ser consciente de que es el primer Gobierno de coalición, que se afronta con esa ola ultra, que hay guerra en Ucrania y no se ha podido hacer lo de 1991 con la Conferencia de Paz en Madrid entre Palestina e Israel, sino que Netanyahu quiere hacerse con toda Palestina, Cisjordania y el Líbano para llegar al mar. Él vivió momentos muy difíciles de 1993 a 1996 y ahora Sánchez los vive históricamente, creo que únicos desde la II Guerra Mundial. Los reconocimientos que logra fuera no se le hacen internamente”.
“Veo a Sánchez en un cargo exterior cuando deje de ser presidente”
Preguntada por si teme una debacle del PSOE, lo descarta convencida. “Los agoreros ya hablan de eso desde 2019 y, pese al ruido, esta legislatira será positiva históricamente”. Sobre Sánchez, confía “bastante en él, desde que le conocí en la UE como asistente de Dührkop e hizo los primeros presupuestos socialistas en los 90, yéndose a Bosnia luego con Westendorp en plena guerra.
Como el PSOE, es muy resistente pero con ideas y proyectos. Y nuestro mayor baluarte. Seguirá en un cargo internacional cuando no sea presidente porque domina la ONU y tiene claro el multilateralismo. Se llegará a 2027 y a ver cómo se afrontan las urnas. con unas generales que deben ser después”.





