La Laguna Tenerife afronta esta tarde en el Movistar Arena el mayor reto de su historia, eliminar al Real Madrid, vigente campeón liguero, subcampeón de la Euroliga y líder indiscutible de la liga regular dentro de la ACB. Después de que los blancos pasaran por encima de los canaristas en el segundo partido y recuperaran el factor cancha a favor en la eliminatoria a los laguneros se les acabó la presión.
En condiciones relativamente normales los pupilos de Txus Vidorreta ya podían estar de vacaciones. Sin Shermadini ni Guerra, sus dos pívots, sin el concurso también de dos puntales como Bruno Fitipaldo y Rokas Giedraitis y con Marcelinho Huertas amarradito con verga el cuadro canarista fue capaz de repetir en el primer partido de la contienda jugado en feudo blanco el éxito alcanzado en la liga regular. Y si ya los aurinegros ganaron dos veces este año en Madrid… por qué no pensar que puede haber una tercera.
A los canaristas les cayó una buena en el segundo partido. El Real Madrid fue mucho mejor aunque los aurinegros tuvieron muy buenos minutos en los dos primeros cuartos. Ahí, con algunas decisiones irrespetuosas por parte del tercero arbitral, los de Txus Vidorreta pelearon de tú a tú con un equipo cuya rotación es interminable y que cuenta con un poder de intimidación importante a través de las palabras y los gestos.
Sin medir por igual a los dos equipos los árbitros permitieron que los de Scariolo tuvieran una segunda mitad muy plácida donde La Laguna Tenerife desapareció poco a poco de la pista cargado su mermado juego interior de faltas que en el otro lado de la pista no fueron señaladas. Pero ya eso es pasado.
La primera consigna de Txus Vidorreta hacia los suyos fue la de olvidar de inmediato el choque del jueves y centrarse en el de esta tarde. Ya no tienen ninguna obligación, forzaron un tercer partido que tal y como llegaban los canaristas a la eliminatoria todos hubieran firmado, pero que nadie los dé por muertos.
“Vamos a por otra proeza” dijo Txus Vidorreta tras el partido del jueves y que los blancos tengan la seguridad de que así será. El vestuario cree, siempre con los pies en el suelo y con la realidad por delante, pero considera que la posibilidad de eliminar al Real Madrid existe. Eso sí, jugando un partido perfecto y sin interferencias arbitrales.
Recuperar el acierto exterior, la solidez a la hora de mover el balón y compartirlo en busca del mejor tiro posible y frenar el potente juego interior que ha armado el Madrid con Sissoko y Yurtseven más las ayudas de Lyles, Deck y Hezonja. Por ahí sangró el cuadro canarista en el segundo partido con Abromaitis y Yebo encontrando muchas dificultades.
“Seguramente nadie daba un duro por nosotros cuando llegamos a Madrid para jugar la eliminatoria y hemos notado un poquito la presión de ver que, si ganábamos, nos metíamos en semis”, dijo Txus Vidorreta.
Ahora esa presión es para los de Sergio Scariolo y el cuadro tinerfeño puede jugar con la pequeña ventaja que le da el tener menor responsabilidad por potencial de plantilla, historia, favoritismo y porque su rival tendrá el aliento de la grada, siempre clave en partidos a cara o cruz más allá de lo que puedan ejercer sobre la tripleta arbitral.
El objetivo lagunero será el de volver a hacer un partido largo al once veces campeón de Europa y que luego la tensión y los nervios le puedan ayudar a dar la sorpresa y pasar a las semifinales. Para ello, La Laguna Tenerife necesitará tener mucha más energía de la que pareció faltarle en el segundo partido para frenar el ataque madridista, mucho más entonado desde fuera y con un juego más fluido que el pasado martes (21 asistencias).
Su intensidad defensiva se elevó tras el paso por los vestuarios, llevando a perder más balones a los locales, que tampoco encontraron en el triple la solución como en el primer duelo con un 11/30 algo más terrenal.
El australiano Patty Mills lideró a los de Vidorreta, que bajaron su nivel de asistencias también, con mención especial para el gris partido de Marcelinho Huertas. El brasileño no quiere irse así de su temporada de los récords. Marcelinho no ha dicho su última palabra.
“Tenemos una oportunidad increíble”
Tim Abromaitis, que ha tenido que asumir roles de pívot en esta eliminatoria, señaló ayer que “tenemos una oportunidad increíble” para estar en semifinales. El norteamericano, el canarista que más minutos ha jugado en la ACB con la camiseta aurinegra, aseguró que “debemos defender mejor y tener nuestro acierto y confianza en los tiros”





