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Las termitas subterráneas llegan a una vivienda de Tacoronte

Los vecinos critican el retraso de la solera que se construye para astillar la madera y tratarla con biocidas; Tragsatec lo niega y asegura que se instalaron más de 2.200 cebos
Las termitas subterráneas llegan a una vivienda de Tacoronte
Canal de termita subterránea detectado en el garaje de la vivienda de Antonio Hernández, vecino del barrio de La Caridad. DA

Antonio Hernández descubrió el domingo por la tarde mientras limpiaba su garaje que había un canal de termitas subterráneas (Reticulitermes flavipes). “Me habían dicho cómo se veían y no dudé que eran estos insectos, así que llamé a la empresa Tragsatec para que vinieran a verificarlo”, cuenta este vecino del barrio de La Caridad, en Tacoronte, a DIARIO DE AVISOS.

Da la casualidad que además, es el presidente de la Asociación de Afectados por las Termitas Subterráneas, creada a comienzos de este año para luchar contra una plaga que lleva más de una década, que se niega a desaparecer, alcanzando también a otros municipios como Adeje, Arona, La Laguna y Santiago del Teide.

El último foco fue detectado en este barrio en noviembre del año pasado, en concreto, en un solar de la empresa responsable del mantenimiento de jardines, donde ya no entra más ningún tipo de poda. Desde entonces se actúa en 200.000 metros cuadrados (el equivalente a unos 25 campos de fútbol aproximadamente) dado que además, está muy alejado de los originales, y por eso era necesario tomar medidas de forma inmediata para evitar su expansión. Siete meses más tarde, ha llegado a una vivienda.

Antonio confirma que Tragsatec, la empresa encargada de los trabajos se desplazó ayer por la mañana hasta su casa y puso unas cuatro cajas con veneno. Su vivienda es un manjar para las termitas, una casa antigua canaria, con vigas de madera, dos de las cuales están afectadas. “Menos las paredes, todo es madera, hasta los muebles”, precisa.

“Estuvieron mirando el resto de la propiedad y no vieron más. Y yo tampoco, pero estamos alertas y muy nerviosos, tanto yo como mi mujer y mi hija porque sabemos los daños que ha habido en otras casas, como las de la urbanización Tagoro, y el problema es el tiempo, llevamos siete meses sin solución y son nuestras casas y nuestro dinero invertido en ellas”, se lamenta.

La vivienda linda con el vertedero ilegal que hay en la zona y donde la empresa Tragsatec construye desde el mes de abril una solera de hormigón de unos 300 metros cuadrados sobre la que se instalará la estructura en la que se realizarán las labores futuras de biotriturado del material vegetal, con la aplicación de biocidas y un periodo de fermentación para garantizar la eliminación de la plaga.

Todo ello con el fin de evitar la propagación de la Reticulitermes flavipes a las viviendas y también para reducir el riesgo de incendio por el gran volumen de restos acumulados. Esta solera, sus cerramientos y cubiertas se desmantelarán una vez que el material tratado se traslade a un vertedero autorizado.

Asociación de afectados

Desde la asociación indican que la obra, declarada de urgencia, se empezó hace dos meses “y ha habido un parón de quince días en los que no se hizo nada. Todavía hay allí restos sin triturar pese a que la norma establece que no pueden estar más de seis meses”, apunta su secretario, José Ángel Amador. “Hay quienes dicen que las termitas llevan en esa parcela desde 2020 y se dieron cuenta ahora. Los restos están ahí hace años y se han multiplicado, pero ni ellos saben que hay bajo tierra”, insiste.

Por todo ello, la asociación no descarta denunciar y pedir responsabilidades patrimoniales y medioambientales. “El vertedero ilegal, que no está registrado en ningún lado, ha acumulado madera desde 2016 y hay 7.000 metros cúbicos. Según la normativa, uno legalizado tiene que procesar en seis meses la materia que tiene y este lleva años y se ha convertido en un hervidero de termitas”. Además, considera que “ha pasado el tiempo y no hay soluciones. Lo único que han hecho es colocar cebos por todas las casas, pero esta medida no ha sido efectiva y los vegetales siguen ahí”, declara Amador.

Desde la plataforma creen que “ha sido una grave equivocación no haber creado una barrera química alrededor del vertedero irregular, la colocación de cebos a 1,5 metros entre ellos puede deducirse que ha sido insuficiente y así lo demuestran los hechos”.

Mañana tendrán una reunión donde valorarán todas estas posibilidades. “Es una grave responsabilidad lo que se ha hecho con este vertedero y las autoridades municipales deberían controlar que no esté allí”, asegura por último.

Avances en la erradicación

El jefe de grupo de Tragsatec, Juan Francisco Pestano Gabino, niega que no haya soluciones y por el contrario, sostiene que se ha avanzado en la erradicación de esta plaga y que todo el suelo está tratado. No obstante, no se descarta que sigan saliendo “porque lleva años habiendo termitas subterráneas allí y no se sabe dónde están exactamente. A medida que las termitas consuman el cebo empezará a bajar la cantidad y a morirse, pero se terminaron de instalar la semana pasada y su efecto no es instantáneo. Poco a poco se irán envenenando e irán decayendo en número, y como tendrán menos comida, comerán más cebo y caerán antes pero en cualquier caso no será antes de seis o nueve meses”, explica.

Pestano defiende la actuación de Tragsatec con un ejemplo. En el primer año del proyecto -a finales de 2019- se colocaron 4.000 detectores de madera y termicida autorizado en toda la zona afectada por la plaga, entre Tacoronte y el municipio de La Laguna, “y en dos meses, en el barrio de La Caridad hemos puesto 2.200 ¿Qué más quieren que hagamos? La zona está hipertratada”, recalca.

Respecto a la vivienda de Antonio, subraya que “llamaron a la empresa y en media hora fuimos, pusimos más cebos adicionales y eso es lo que vamos a hacer siempre”.

Por su parte, el concejal de Transición Ecológica, Sector Primario, Parques y Jardines y Montes de Tacoronte, Iván Hernández, quiere dejar claro que a la solera “no llegan restos de poda, ya que se están triturando en los propios jardines para no estar con movimientos”. Además, indica, “todo lo que proviene de zonas afectadas se envía a la parcela de Tragsatec”.

Parcela donde se realizarán las labores futuras de biotriturado del material vegetal. DA

“La solera no se ha parado, los trabajos continúan al ritmo previsto”

Juan Francisco Pestano niega que la construcción de la solera de unos 300 metros cuadrados esté parada, como aseguran desde la Asociación de Afectados. “Hemos esperado a que fraguara el hormigón, que terminó de ponerse el 24 de abril y que no alcanza su máxima resistencia (30 kilonewton) hasta que no pasan mínimo 28 días”, puntualiza el jefe de grupo de Tragsatec.

La construcción de esta solera en La Caridad es importante porque allí se instalará la estructura en la que se realizarán las labores futuras de biotriturado del material vegetal, con la aplicación de biocidas y un periodo de fermentación que garantice la eliminación de la plaga.

“Los trabajos continúan y al ritmo que teníamos previsto”, recalca Pestano. A ello se suma que todas las viviendas de la zona están tratadas ya que se han instalado más de 2.200 cebos, “pero no podemos descartar que salgan más puntos, es inevitable”, insiste.

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