sociedad

Los expertos coinciden: “El truco para bajar la temperatura es combinar ventilador y aire acondicionado”

Cómo combinar ventilador y aire acondicionado para ahorrar en verano y cuándo el ventilador deja de ser seguro con calor extremo
Los expertos coinciden: "El truco para bajar la temperatura es combinar ventilador y aire acondicionado"
La combinación entre ventilador y aire acondicionado es clave para poder dormir bien

El calor vuelve a poner a prueba los hogares en España. Con temperaturas cada vez más altas en verano, muchas familias recurren al ventilador y al aire acondicionado para enfriar la vivienda. La clave, sin embargo, no está solo en encenderlos, sino en usarlos bien.

Los especialistas en eficiencia energética recuerdan un punto básico: el ventilador no enfría el aire de una habitación. Lo que hace es mover el aire y favorecer la evaporación del sudor sobre la piel. Por eso genera sensación de alivio, aunque la temperatura real de la estancia no baje.

La combinación con el aire acondicionado puede ser útil si se hace de forma correcta. El sistema más eficiente consiste en fijar el termostato a una temperatura moderada, en torno a 26 grados, y encender el ventilador a baja velocidad para repartir mejor el aire fresco por la estancia.

Por qué 26 grados pueden ser suficientes

El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía considera que una temperatura de 26 ºC o superior, con ropa adecuada, puede ser suficiente para mantener el confort en una vivienda durante el verano.

Esta recomendación tiene una explicación sencilla. Cuanto más baja se programa la temperatura del aire acondicionado, más trabaja el equipo y mayor es el consumo eléctrico. Convertir el salón en una nevera no solo encarece la factura, también aumenta el contraste térmico con la calle.

Ese cambio brusco puede resultar incómodo, especialmente al entrar y salir de casa varias veces al día. Por eso, mantener una temperatura intermedia ayuda a equilibrar bienestar, salud y ahorro energético.

Un error frecuente es bajar el termostato a 22 grados nada más encender el aparato. Esa decisión no enfría antes la habitación. El equipo tardará prácticamente lo mismo en alcanzar una temperatura confortable, pero trabajará con más exigencia si se le pide llegar a una cifra demasiado baja.

Cómo usar juntos el ventilador y el aire acondicionado

El ventilador puede convertirse en un aliado del aire acondicionado. Si se coloca bien, ayuda a distribuir el frescor por la habitación y evita zonas demasiado frías junto al aparato y otras más calientes en el resto de la estancia.

La recomendación práctica es sencilla: cerrar ventanas y persianas en las horas de más calor, programar el aire acondicionado a una temperatura prudente y usar el ventilador a velocidad baja o media para mover el aire.

También conviene ventilar la casa por la noche o a primera hora de la mañana, cuando la temperatura exterior es más baja. Durante las horas centrales del día, lo más eficaz es evitar la entrada directa de sol y reducir el uso de electrodomésticos que generan calor.

El ventilador no siempre es seguro

El ventilador puede aliviar, pero no siempre protege frente al calor extremo. La advertencia es especialmente importante en viviendas muy calientes y durante episodios de altas temperaturas.

El motivo es que el aparato no reduce la temperatura ambiental. Cuando la estancia supera determinados valores, mover aire caliente puede dejar de ser suficiente para ayudar al cuerpo a regular su temperatura.

El Plan de Calor del Gobierno Vasco advierte de que, por encima de 35 ºC, los ventiladores eléctricos deben utilizarse con precaución porque no reducen la temperatura corporal. Esta recomendación afecta especialmente a personas mayores, menores, enfermos crónicos y personas que viven solas.

En días de calor intenso, las medidas más seguras pasan por hidratarse con frecuencia, refrescarse con duchas o paños húmedos, mantener la vivienda cerrada durante las horas más calurosas y buscar espacios climatizados si la casa no puede mantenerse a una temperatura segura.

Cuándo conviene buscar alternativas

Si la vivienda no baja de 35 grados, el ventilador por sí solo no debe considerarse una solución suficiente. En ese caso, lo recomendable es acudir a lugares frescos, como bibliotecas, centros cívicos, centros comerciales o viviendas de familiares.

También es importante prestar atención a señales de alarma como mareos, confusión, dolor de cabeza intenso, piel muy caliente, debilidad o sensación de agotamiento. Ante síntomas graves, debe pedirse ayuda sanitaria.

La conclusión es clara: el ventilador ayuda a soportar el calor, pero no enfría la habitación. El aire acondicionado enfría, pero puede disparar el consumo si se usa mal. Usarlos juntos, con una temperatura moderada y buenos hábitos de ventilación, permite ganar confort sin convertir la factura eléctrica en otro problema del verano.

TE PUEDE INTERESAR