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Caos en La Laguna para ver al papa: obligan a usar código QR para estar en la calle

Los cortes de tráfico y el despliegue policial provocan largas colas, desvíos obligatorios y el malestar de los colectivos de discapacidad por la falta de información
Caos en La Laguna para ver al papa: obligan a usar código QR para estar en la calle
Expectación en La Laguna para ver al papa

La ciudad de San Cristóbal de La Laguna se encuentra paralizada por la histórica visita del papa León XIV. Miles de personas, entre las que se mezclan fieles laguneros, turistas y visitantes, abarrotan las principales vías del casco histórico con el único objetivo de intentar situarse lo más cerca posible del Santo Padre durante su recorrido oficial.

La masiva afluencia de público ha transformado por completo la actividad habitual del municipio. La entrada de los asistentes a la plaza del Cristo, donde a las 10:10 horas se prevé el encuentro con las Realidades de Integración de los Migrantes, está siendo redirigida hacia la zona del mercado municipal, donde se concentran los principales flujos de peatones que buscan acceder a los espacios habilitados.

Malestar por la exigencia de códigos QR en la vía pública

A pesar de la expectación religiosa, la jornada está provocando cierto malestar entre muchos de los presentes. El motivo principal son las medidas de seguridad implantadas y los cortes de calle que afectan, de manera especial, al cuadrilátero de la plaza del Cristo.

Uno de los puntos que está generando mayor confusión es la obligatoriedad impuesta por el dispositivo de seguridad de presentar un código QR para poder permanecer en la calle a lo largo de las zonas que integran el recorrido oficial. Aquellos ciudadanos que intentan acceder a estas áreas públicas para esperar la salida del Pontífice se han encontrando a primera hora de la mañana con la exigencia de este salvoconducto digital.

Asimismo, se han registrado grandes colas de acceso en las inmediaciones de la plaza del Cristo. Para traspasar el cordón de seguridad, los asistentes deben superar obligatoriamente unos arcos de control.

En estos puntos se encuentra un dispositivo compuesto por voluntarios, personal de laicas y miembros de organizaciones no gubernamentales (ONG) vinculadas directamente con la Iglesia.

‘Peregrinaciones’ y controles

La movilidad en el centro histórico se ha convertido en el principal obstáculo para los fieles. Muchos de los ciudadanos que disponían de una localidad asignada han denunciado tener que realizar largas peregrinaciones por el entramado urbano.

Durante estos trayectos, numerosos asistentes se han topado en hasta tres y cuatro ocasiones con la negativa de paso por parte de los agentes del Cuerpo Nacional de Policía y de la Policía Local, quienes custodian los perímetros restringidos.

Por otro lado, la previsión y la paciencia marcan la espera en otros puntos clave del municipio. Cientos de fieles aguardan desde dos horas antes de la llegada del Santo Padre en la céntrica calle San Agustín, lugar donde se ubica la sede del Obispado de Tenerife.

Esta zona es de vital importancia para el desarrollo del itinerario, ya que está confirmado que será el punto exacto desde donde el séquito papal tomará la salida, dirigiéndose posteriormente por la calle Juan de Vera en dirección hacia la vía de ronda.

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