El Cabildo impulsará la transformación integral de la carretera TF-180, en Santa Cruz de Tenerife, mediante un proyecto destinado a convertir esta vía en una calle urbana integrada en el entorno residencial y adaptada a las necesidades de vecinos y peatones. La actuación, que beneficiará a más de 10.000 conductores diarios, cuenta con un presupuesto base de licitación de 15.221.562 euros y un plazo de ejecución previsto de 24 meses.
La presidenta insular, Rosa Dávila, explicó ayer, tras el Consejo de Gobierno, que “esta actuación permitirá adaptar una de las principales vías de acceso a Ofra, concretamente entre la Cervecera y la Vuelta de Los Pájaros, a las necesidades reales de la ciudadanía”.
El consejero de Carreteras, Dámaso Arteaga, explicó que “el objetivo es transformar la TF-180 en una auténtica vía urbana, incorporando nuevos espacios accesibles, soluciones de drenaje y medidas que mejorarán notablemente la seguridad vial”. Añadió que “hemos atendido muchas de las aportaciones vecinales formuladas durante el periodo de información pública, en el que se presentaron 22 alegaciones, para preservar el mayor número posible de ejemplares arbóreos”.
La TF-180 discurre por suelo urbano consolidado y carece de conexión con el resto de la red insular, por lo que se busca mejorar tanto la movilidad rodada como la peatonal y universal.
Entre las actuaciones previstas figura la creación de un itinerario peatonal continuo, accesible y seguro, así como la construcción de una glorieta en el cruce hacia Ofra y la reorganización de los giros a la izquierda mediante semáforos y carriles centrales. Asimismo, se ejecutará una nueva red de drenaje para canalizar las aguas pluviales, se reforzará el alumbrado público y se ordenarán las zonas de estacionamiento, con casi un centenar de plazas y espacios reservados para personas con movilidad reducida.
La futura configuración de la vía contará con un carril por sentido de circulación, aceras en ambos márgenes con una anchura mínima de 1,80 metros y nuevas zonas ajardinadas allí donde el espacio lo permita. Además, se instalará mobiliario urbano y se mejorarán las paradas de guaguas, dotándolas de marquesinas, bancos y elementos de accesibilidad.
El proyecto también dará respuesta a los problemas históricos de evacuación de aguas pluviales existentes en la zona mediante la ejecución de una red separativa dimensionada para avenidas con un periodo de retorno de 50 años.







