Un dron ha provocado la parálisis temporal del tráfico aéreo en el Aeropuerto de Gran Canaria tras colarse en el perímetro de seguridad. La Guardia Civil localizó la aeronave no tripulada dentro del recinto aeroportuario después de que el viento arrastrara el dispositivo desde una playa cercana, donde su dueño volaba sin las autorizaciones ni precauciones necesarias.
Los hechos tuvieron lugar el pasado sábado 25 de julio en las inmediaciones de las pistas de despegue y aterrizaje de la Isla.
Según informó la Comandancia de Las Palmas, el operador del dron perdió el control por las fuertes rachas de viento en la zona de la costa. El aparato cruzó el vallado perimetral y entró directo a la zona restringida, lo que obligó a activar los protocolos de emergencia y frenar la operativa de los aviones para evitar una colisión.
Una amenaza para las maniobras de despegue y aterrizaje
La presencia de aeronaves no tripuladas en las proximidades de las pistas representa un riesgo grave para la navegación aérea. Por ello, las autoridades detuvieron la actividad del aeródromo grancanario de forma preventiva hasta asegurar que el espacio aéreo estaba completamente despejado y garantizar el paso seguro de los vuelos comerciales.
Tras recuperar el dispositivo e identificar al responsable, el Equipo Pegaso de la Guardia Civil notificó los hechos a las autoridades de aviación civil.
El propietario se enfrenta a expedientes administrativos y sanciones económicas severas por la presunta infracción de la normativa de seguridad aérea en el Archipiélago.
¿A qué multas se enfrenta el dueño del dron?
Las sanciones por operar drones de forma irregular en España están reguladas por la Ley 21/2003 de Seguridad Aérea y son tramitadas por la AESA. Las cuantías varían según el riesgo generado y si el operador cuenta o no con perfil profesional:
- Infracciones leves (de 60 a 45.000 euros): Se aplican a descuidos o vuelos no autorizados en zonas restringidas donde no se haya generado un peligro inminente ni la parálisis prolongada de infraestructuras críticas.
- Infracciones graves (de 45.001 a 90.000 euros): Es la tipificación habitual cuando se invade el espacio aéreo controlado de un aeropuerto (zona CTR) sin coordinación previa ni autorización del control del tráfico aéreo.
- Infracciones muy graves (de 90.001 a 225.000 euros para particulares): Se sancionan en este tramo aquellas conductas que provocan perturbaciones severas en el tráfico aéreo, situaciones de grave riesgo de colisión o el cierre preventivo del espacio aeroportuario. En el caso de operadores profesionales, estas multas pueden alcanzar hasta los 4,5 millones de euros. El Ecosistema Startup
Además de la sanción económica, el operador puede sufrir la confiscación definitiva del equipo. En situaciones donde se considere que existió un riesgo flagrante para la vida de los pasajeros o las tripulaciones, los hechos pueden derivar en diligencias penales.
Exigencias legales y formación gratuita para volar drones
El Equipo Pegaso recordó que realizar vuelos cerca de infraestructuras críticas como puertos o aeropuertos está estrictamente regulado. Los usuarios deben consultar las aplicaciones y mapas oficiales habilitados para conocer las limitaciones del espacio aéreo antes de encender las hélices.
Aunque el dron interceptado no exigía por peso una licencia profesional, la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) recomienda que cualquier piloto obtenga el certificado teórico de la subcategoría A1/A3. Esta formación, impartida de manera gratuita a través de internet por la propia AESA, otorga un título válido en toda Europa para planificar trayectorias con seguridad y evitar incidentes graves en las Islas.







