Las islas afortunadas, la nueva película de Helena Girón (Santiago de Compostela) y Samuel Delgado (La Laguna, Tenerife), celebrará su première mundial en el Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF 2026), que se celebra del 10 al 20 de septiembre. El estreno será en la sección Discovery, dedicada a estrenar primeras y segundas obras de cineastas emergentes. El TIFF selecciona cada año en este apartado sobre una veintena de títulos; por él han pasado en ediciones anteriores las óperas primas de cineastas como Christopher Nolan, Yorgos Lanthimos, Alfonso Cuarón e Ildikó Enyedi.
El Viaje Films, con una parte significativa del equipo que se hizo cargo de la película canaria con más espectadores de los últimos años, La Lucha (de Jose Alayón), asume la producción, que comparte con La Banda Negra y la productora griega Asterisk*. De esta manera, subrayan desde la productora, “Las islas afortunadas es el primer largometraje de dirección canaria, así como de producción mayoritaria de productoras canarias, en el festival”.
Producida por Jose Alayón (El Viaje Films), Samuel Delgado (La Banda Negra) y Vicky Miha (Asterisk*), y con Marina Alberti como productora ejecutiva, Alayón intervino también como director de fotografía; Silvia Navarro y la chilena Amparo Baeza, como directoras de arte; en el montaje estuvo Manuel Muñoz Rivas. La música es del colombiano Camilo Sanabria y del diseño de sonido se encargó Leandros Ntounis.

LUISA AHL LAABIAD
La cinta está protagonizada por Luisa Ahl Laabiad, actriz no profesional de origen saharaui que debuta en el cine, formando parte de un elenco en el que también figuran los franceses Lou Castel y Gregorie Colin.
El proceso de casting, dirigido por Cendrine Lapuyade, ha permitido la incorporación al film de un nutrido grupo de actores no profesionales canarios para los roles secundarios. La película se filmó en Súper 16 mm íntegramente en Canarias, en localizaciones de La Graciosa, Lanzarote y Tenerife.
FÁTIMA
Esta fábula histórica, que reflexiona sobre el pasado y el presente de las islas, se centra en La Graciosa. En las áridas Canarias del siglo XV, Fátima sirve al marqués que controla la única fuente de agua potable de La Graciosa. Sin embargo, cuando el pozo se seca y el pueblo comienza a rebelarse, debe emprender un viaje en busca de la supervivencia colectiva.
“Con Las islas afortunadas -explican Girón y Delgado-, exploramos cómo los sistemas de poder emergen de la escasez y el miedo, devastando la tierra y a la gente que la habita. Pero también de cómo, en medio de la privación, pueden surgir gestos emancipadores de solidaridad y rebelión. En un rincón olvidado de nuestra historia colonial, evocamos un mundo de sequía y conquista, donde los destinos de personas esclavizadas, colonos y supervivientes tuvieron que converger en el violento nacimiento de un orden nuevo. Atravesamos un presente ruinoso, en el que olvidamos que el impulso de ayudarnos mutuamente es tan fundamental para el ser humano como el deseo de poder”.





