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“El observatorio de Izaña certifica el origen humano del cambio climático”

La ministra de Transición Ecológica reconoce al centro tinerfeño como "referente científico mundial" y a partir de ahora llevará el nombre de su exdirector, Emilio Cuevas
Observatorio Teide Izaña
El Observatorio Atmosférico de Izaña. DA

El Centro de Investigación Atmosférica de Izaña lleva desde ayer la denominación Emilio Cuevas, un homenaje a quien fue su director científico durante 25 años y que ayudó a convertirlo en un referente mundial para estudiar la atmósfera y el cambio climático.
Entre momentos de emoción y aplausos, se descubrió una placa que rinde homenaje al físico tinerfeño fallecido el pasado mes de febrero, un reconocimiento póstumo a su legado científico y personal.

Al acto de homenaje asistieron la ministra de Transición Ecológica, Sara Aagesen; la consejera del Universidades, Ciencia e Innovación del Gobierno de Canarias, Migdalia Machín; el delegado del Gobierno en Canarias, Alselmo Pestana; el subdelegado en la provincia, Javier Plata, y la directora de la Aemet, Alicia López, entre otros.

Compromiso

La ministra de Transición Ecológica, Sara Aagesen, reconoció la calidad humana de Cuevas, que dedicó toda una vida al “servicio público” y al “compromiso con la ciencia”, elogiando la trayectoria de quien “impulsó y dirigió” el Observatorio de Izaña, y que con un trabajo “incansable” transformó el observatorio meteorológico de montaña en “un centro de investigación de referencia mundial”.

Bajo la dirección de Cuevas, el centro impulsó programas de investigación sobre gases de efecto invernadero, aerosoles, ozono y radiación ultravioleta. Se refirió a la contribución científica de Cuevas en el estudio del ozono y recordó que fue el primer español en formar parte de una comisión internacional sobre esta materia, de la que surgió el Protocolo de Montreal.

Aagesen subrayó que el legado del científico tinerfeño no solo se refleja en su producción investigadora y el prestigio internacional que otorgó a Izaña, Canarias y España, sino que también destacó que “entendió mejor que nadie que la ciencia no es una tarea individual”, impulsando una comunidad científica. “Centros como este no se construyen solos, sino con personas, liderazgos y pasión. Necesitamos personas tan únicas como Emilio Cuevas”.
La ministra aprovechó la ocasión para reconocer el trabajo de los investigadores y científicos que, día a día, abordan la búsqueda de soluciones ante “desafíos sin precedentes” con un trabajo “silencioso” y los describió como “auténticos héroes, héroes como Emilio”.

Más ciencia y rigor

Destacó que “el valor de la ciencia es más imprescindible que nunca” ante el reto del cambio climático. Por todo ello, y especialmente en un contexto con “tantos datos e información”, acompañados de “polarización, desinformación y negacionismo”, la ministra de Transición Ecológica defendió “hacer más ciencia, más rigor y más Izaña”, en apelación a la labor realizada por todo su personal.

Por su parte, la presidenta de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), Alicia López, defendió que el Centro de Investigación Atmosférica de Izaña es una referencia mundial en la observación de la atmósfera y sus registros “demuestran sin lugar a dudas” que el origen antropogénico es la causa principal del cambio climático.

“Izaña son las personas que lo forman”

López atribuyó a Emilio Cuevas la transformación de Izaña en un centro de investigación de referencia internacional. “Supo visualizar el potencial de Izaña y convertir sus ideas en realidad” junto a un equipo de científicos y técnicos. “Una de las mayores virtudes de Emilio fue entender que los proyectos científicos no los hacen solo las instalaciones ni los instrumentos, sino las personas”, antes de recordar: “Izaña son las personas que lo forman”.

Resaltó que impulsó una amplia red de colaboraciones con universidades e instituciones científicas nacionales e internacionales. El trabajo desarrollado en Izaña ha permitido que España y Tenerife alberguen “unas instalaciones determinantes para la humanidad”, ya que la actividad del centro como observatorio del programa Global Atmosphere Watch (GAW) de la Organización Meteorológica Mundial es “fundamental” para el planeta al participar en cuatro de sus cinco áreas prioritarias: gases de efecto invernadero, aerosoles, gases reactivos, ozono y radiación ultravioleta.

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