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Santiago Sesé: “Estamos dejando escapar oportunidades; los fondos europeos no ejecutados son un claro ejemplo”

El presidente de la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife afronta su tercer mandato con desafíos como la incertidumbre internacional, la diversificación de la economía canaria o el debate sobre el absentismo laboral
Santiago Sesé
Santiago Sesé, presidente de la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife. / Sergio Méndez

En 2016, Santiago Sesé asumió la presidencia de la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife en plena crisis y con una financiación comprometida tras la desaparición del recurso cameral. Diez años después, recuerda el empeño y “la mucha imaginación” que hicieron falta para superar aquella etapa y reestructurar con éxito la institución. Al frente de la Cámara durante la pandemia y en un contexto económico que apenas ha dado tregua desde entonces, acaba de ser reelegido para un tercer mandato. Afronta esta nueva etapa con desafíos como la incertidumbre internacional, la diversificación de la economía canaria o el debate sobre el absentismo laboral, protagonista de la actualidad nacional esta semana.

-Acaba de ser reelegido para otros cuatro años, pero lleva casi una década al frente de la Cámara. ¿Qué ha cambiado desde que asumió la presidencia en 2016?
“La economía está cambiando a muchísima velocidad y eso nos obliga a estar muy pendientes. Estamos en un momento en el que hay que fortalecer mucho a las empresas, porque tienen que jugar un papel fundamental en la transformación. Hablamos de digitalización, innovación… Hay que tener en cuenta que gran parte de nuestro tejido empresarial está formado por sociedades que no tienen la dimensión que nos gustaría, y eso también implica una mayor mortalidad empresarial, porque para ser competitivas necesitan ganar tamaño. Desde la Cámara siempre decimos que las empresas tienen que ser ambiciosas, pensar en crecer, profesionalizarse y salir al exterior. Estamos en un entorno cambiante y a una velocidad enorme”.

-Uno de los desafíos que destacó en su toma de posesión fue mejorar la competitividad y la productividad. ¿Qué factores están frenando ese objetivo en las empresas canarias?
“La inversión está por debajo de su potencial, tanto la pública como la privada. Es esencial contar con una legislación y una administración que sean facilitadoras. En este momento no lo son. Las empresas encuentran dificultades para invertir porque los procedimientos se atascan y los proyectos no salen adelante. La administración también debe impulsar inversiones que permitan crear un entorno competitivo, especialmente en infraestructuras. Los aeropuertos son estratégicos y están prácticamente al límite de su capacidad. Aunque AENA ha anunciado inversiones de más de 800 millones de euros, nos preocupa que lleguen demasiado tarde. Lo mismo ocurre con los puertos: la falta de infraestructuras para la electrificación resta competitividad y puede hacer que algunas navieras opten por puertos de África Occidental. También preocupa la baja penetración de las energías renovables. Canarias ronda el 20%, frente a una media nacional superior al 50%, y seguimos con centrales de más de 50 años y problemas en la generación y el transporte eléctrico. Desde la Cámara defendemos que Canarias debe crecer mejor, no solo en cantidad, sino también en calidad, con planificación, colaboración público-privada y una visión a medio y largo plazo”.

-Habla de crecer mejor… El turismo sigue siendo el principal motor económico, pero cada vez se cuestiona más que el récord de visitantes se traduzca en mayor riqueza para las Islas. ¿Se está avanzando en la dirección adecuada y qué cambios son imprescindibles?
“Se están dando pasos. Se está produciendo una diversificación silenciosa de la que quizá no somos plenamente conscientes. Tenemos, por ejemplo, un sector audiovisual que ha crecido y que lo está haciendo francamente bien. A su vez, disponemos de un sector aeroespacial que ha evolucionado mucho. Además, la sociedad ha cambiado. Ahora hay personas que vienen a trabajar a Canarias y que pueden hacerlo desde aquí gracias a la tecnología, algo que antes nos limitaba bastante. El teletrabajo y la actividad digital permiten también una diversificación del modelo económico. No hay ninguna duda de que el turismo seguirá siendo el motor principal. No vemos ningún otro sector que pueda sustituirlo, pero tenemos que especializarnos mucho más y hacerlo desde la excelencia. Tenemos mucho recorrido”.

-También ha alertado de las dificultades para encontrar profesionales cualificados. ¿Es este uno de los principales frenos para la diversificación económica?
“Sin ninguna duda. Es un factor muy limitante, no solamente para la diversificación, sino para el conjunto de las empresas. El problema tiene varias vertientes. Primero, captar talento. Después, conseguir que el talento que tenemos aquí no se vaya. Para eso necesitamos proyectos de vida atractivos. Tenemos que ofrecer a quienes quieran venir a Canarias, y también a quienes ya están aquí, proyectos profesionales ilusionantes. Pero tenemos carencias difíciles de solventar. Una de ellas es la vivienda. Lo que está ocurriendo en las empresas es que tenemos personas válidas, intentamos retener ese talento, pero al mismo tiempo vemos cómo suben los precios de la vivienda, fundamentalmente porque existe un déficit de oferta. Si no damos facilidades para encontrar viviendas a precios asumibles, tanto de compra como de alquiler, será difícil retener ese talento”.

-¿Falla la oferta formativa a la hora de responder a las necesidades del tejido empresarial?
“Yo diría que sí. Lo que requieren las empresas no termina de encajar con la formación que se ofrece. De las universidades salen profesionales magníficos, pero el tejido empresarial requiere sobre todo perfiles como ingenieros, mientras que el sistema educativo no siempre responde a esas necesidades. Existe un claro desajuste entre ambos. En cualquier caso, donde echamos muchísimo de menos un mayor desarrollo es en la formación profesional y en la formación dual. Creo que esa es una asignatura pendiente que no hemos sabido desarrollar convenientemente”.

-Da la impresión de que sectores llamados a transformar la economía, como las energías renovables o la economía azul, avanzan a un ritmo insuficiente. ¿Está Canarias dejando escapar estas oportunidades?
“Si tuviera que responder entre un sí y un no, le diría que sí, categóricamente. Hemos tenido un ejemplo muy claro: los fondos europeos. Eran recursos pensados precisamente para impulsar una transformación y adaptarnos a los cambios que venían. Sin embargo, una parte importante de esos fondos no se ha podido ejecutar y algunos tendrán que devolverse. Esto supone, desde mi punto de vista, una oportunidad perdida. Habrá que esperar para ver la tasa de retorno de lo que sí se haya invertido y si se hizo correctamente, pero es evidente que eran oportunidades que no sabemos si volverán a presentarse en el corto o medio plazo”.

-La incertidumbre internacional se ha convertido en una constante. ¿Cómo afronta una economía como la canaria un escenario como este?
“Ser una región ultraperiférica y depender tanto de la conectividad nos hace especialmente sensibles ante una situación de incertidumbre. Todo lo que suponga una subida del petróleo va a incidir con carácter general en todos los sectores, porque provoca un incremento de los costes de los insumos. Eso puede generar efectos negativos si la situación no se resuelve en un periodo relativamente corto. Llevamos ya meses con incertidumbre y, si se prolonga en el tiempo, para Canarias las consecuencias pueden ser importantes. Además, hay otra cuestión que nos preocupa: el próximo marco financiero europeo para los próximos siete años, el cuál podría hacer que los recursos se distribuyan a través de los Estados. Nos preocupa que las Islas puedan perder peso frente a comunidades autónomas con mayor capacidad de influencia”.

-Mencionaba al principio la importancia de la internacionalización. Hay un dato significativo: las exportaciones de Canarias hacia África representan aproximadamente un 5,5%, a pesar de la cercanía geográfica. ¿Por qué cuesta tanto acceder y consolidar ese mercado africano?
“Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que África Occidental todavía no cuenta con una conectividad suficientemente buena con Canarias. Es verdad que hay compañías haciendo un gran esfuerzo para mejorarla, pero si para viajar a Costa de Marfil tenemos que pasar antes por Londres, evidentemente no tiene sentido. Necesitamos líneas directas y, poco a poco, vamos avanzando. Ya existen conexiones con Mauritania y Senegal desde Gran Canaria. Otro factor importante es el idioma, porque muchos de esos países son francófonos. Aun así, eso no impide generar confianza. Hemos impulsado un convenio entre la Cámara de Mauritania y la Cámara de España para acercar a los empresarios, presentar oportunidades y crear sinergias. Avanzamos, aunque más despacio de lo que nos gustaría. Las cámaras desempeñan un papel clave en la internacionalización, tanto en África como en Iberoamérica. Internacionalizarse permite diversificar riesgos y las empresas que lo consiguen suelen obtener mejores resultados y una mayor fortaleza financiera”.

-El absentismo laboral ha marcado la actualidad esta semana en toda España. Usted ya lo señaló como una de sus preocupaciones tras ser reelegido…
“Hay claramente un antes y un después de la pandemia. Cuando hablamos de absentismo laboral tenemos que hablar en sentido amplio, incluyendo las incapacidades temporales y otros factores. Las empresas, dependiendo del sector, han podido pasar de niveles de absentismo en torno al 6% a momentos determinados del 12% o incluso del 14%. Eso es una barbaridad. Especialmente en las pequeñas empresas, cuando falta una persona muchas veces tienen que asumir el coste de mantener dos puestos: la persona que está de baja y quien la sustituye. Aunque una parte la cubra la Seguridad Social, otra parte repercute en la empresa. Además, no es fácil encontrar personas para sustituirlas, especialmente con la formación adecuada. Todo esto termina afectando a la productividad que necesitamos”.

-¿Qué soluciones plantea?
“Lo primero es analizarlo con detalle y no hacerlo de una manera simplista. No podemos pensar que todos los casos son de trabajadores fraudulentos. Puede haber situaciones de fraude, pero también hay trabajadores que, por ejemplo, no reciben una respuesta rápida de la sanidad pública para realizar determinadas pruebas o tratamientos. Ahí podríamos trabajar dentro de la colaboración público-privada, con las mutuas, para facilitar que esas pruebas se hagan antes y que las personas puedan reincorporarse más rápidamente. Lo que sí es cierto es que el gasto asociado al absentismo ha crecido mucho y difícilmente el sistema puede sostenerlo indefinidamente. Tenemos que buscar cuál es el fondo del problema y tomar medidas adecuadas. Estoy convencido de que se puede mejorar mucho”.

-Otro de los grandes desafíos de su presidencia es equiparar las oportunidades entre todas las islas de la provincia para que los empresarios sientan el mismo respaldo que los de Tenerife.
“Sin duda, las islas no capitalinas necesitan más atención y herramientas que permitan cambiar su realidad. Tenemos dos velocidades: mientras Tenerife ha crecido de forma exponencial en población durante los últimos 20 años, islas como La Palma o El Hierro envejecen y avanzan a un ritmo mucho menor. Tenemos que ser imaginativos, porque el territorio es limitado. Debemos garantizar servicios públicos adecuados y generar oportunidades para que los jóvenes puedan quedarse y quienes lleguen a Canarias también elijan esas islas. Un buen ejemplo es la bonificación del IRPF, que creo que debería tener carácter permanente y extenderse también a La Gomera y El Hierro. Además, seguimos teniendo asignaturas pendientes, como el puerto de Los Cristianos, que está completamente saturado. Necesitamos una solución en un plazo razonable porque no tomar decisiones limita las posibilidades para crecer y hacerlo mejor”.

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