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Las aguas pluviales y residuales, el problema más grave de El Pris

Los vecinos denuncian la mala planificación con la obra hidráulica de la TF-165 y reclaman soluciones para los vertidos incontrolados en El Rincón y el saneamiento de Mesa del Mar
Las aguas pluviales y residuales, el problema más grave de El Pris

El núcleo costero de El Pris, en Tacoronte, tiene desde hace décadas un problema histórico con las aguas pluviales y residuales de la zona baja del municipio que hasta ahora ninguna administración ha querido o ha podido resolver.


La obra hidráulica de la TF-165 ha vuelto a poner de manifiesto las verdaderas carencias del barrio y los vecinos han levantado la voz para hacerse escuchar y decir alto y claro que el proyecto diseñado por el Cabildo de Tenerife no va a solucionar el problema. Es más, consideran que ni siquiera es un parche, sino “un gasto millonario que va a cerrar el pueblo por completo” cuando hay alternativas más económicas sin necesidad de realizar obras.


En concreto, se refieren al cauce natural del agua pluvial de toda la vida, que debe pasar por el viario público situado en un lateral de la urbanización y conducir el agua hasta el barranco cercano, conocido como ‘la fuentecilla’.


El problema de la canalización del agua pluvial se debe a que hay una finca que ha sido arrendada para la producción de hortalizas de una gran cadena de supermercados y hace unos años realizó una obra y quitó el abancalamiento histórico que tenía, pese a ser necesario por la gran pendiente que tiene Tacoronte.


Para mecanizar la finca y hacerla de producción rápida, la empresa cambió la orografía y allanó el terreno y por ende, se cambió el cauce natural del agua ocasionando, cada vez que llueve, una inundación de lodo en el barrio, explican desde la asociación vecinal El Pris- El Sargo.


El problema no es nuevo. La citada asociación lleva tiempo advirtiendo que se ha actuado sobre el territorio alterando canalizaciones naturales de agua y los barrancos tienen un cauce histórico, una lógica propia que no puede modificarse sin consecuencias. En este caso, subrayan, se han ignorado sus advertencias.


“Van a gastarse 1,4 millones para solucionar un tercio de un problema que ha ocasionado un particular cuando se puede resolver de manera lógica y coherente. Pero parece que el Cabildo y el Ayuntamiento no lo tienen tan claro como nosotros”, apunta su vicepresidenta, Olga Sánchez.


El segundo problema es con la Estación de Bombeo de Aguas Residuales (EBAR) que bombea desde El Pris hasta el club Tagoro y manda el agua hacia la depuradora de Valle de Guerra. Al parecer, apuntan, está estropeada porque se acumula mucho sedimento sólido (toallitas, papel higiénico) que impide elevar el agua hacia la estación media de Juan Fernández y cada cierto tiempo, “cada vez con más frecuencia”, se produce un vertido ilegal e incontrolado de aguas residuales al mar por la zona de El Rincón y consideran urgente buscar una solución.


El tercer problema “histórico” es que no se han ejecutado las obras de saneamiento de Mesa del Mar, razón por la cual los propietarios de los edificios y el Ayuntamiento han sido sancionados por la Unión Europea. Los vecinos recuerdan que cada tanto el agua residual se desborda, una situación que se agrava especialmente durante los meses de verano al haber más personas que tienen un apartamento de fin de semana.


“En lugar de solucionarlo en origen, a las administraciones se les ha ocurrido hacer un paseo litoral y meter un tubo para que las aguas negras de ambos núcleos costeros se conecten y bombean hacia El Pris, agravando el problema”, critican. Lo correcto, apuntan sería resolverlo con una estación en Mesa del Mar que bombee la parte alta, llegue a Juan Fernández y de allí vaya a la depuradora, “no por debajo”.


“Eso sí, nos han vendido un súper paseo litoral”, ironizan al referirse al proyecto que permitirá reordenar y mejorar la costa del municipio.

Reunión


Con el fin de abordar estos asuntos de gran importancia para el futuro de El Pris, la Asociación de Vecinos ha convocado hoy a las 20.00 horas una reunión en el club motonáutico en la que no solo se abordará el tema de la obra sino que se expondrán estos problemas y se plantearán soluciones. “No entendemos que cinco meses después de la tormenta Therese -fue en marzo- aprueben ahora una obra de emergencia y sin tener nuestras opiniones y propuestas en cuenta”, sostienen.

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