Un apagón generalizado ha dejado este domingo, 16 de agosto, a la isla de La Graciosa sin suministro eléctrico durante más de 10 horas en pleno pico de ocupación turística.
La avería se registró a las 5:30 horas en una línea aérea de media tensión en la zona del Risco de Famara, afectando en un primer momento a 6.106 abonados entre Lanzarote y la octava isla, según datos de la compañía eléctrica Endesa y el Consorcio de Seguridad y Emergencias de Lanzarote.
A la media hora de detectarse el fallo, la distribuidora acotó el daño y devolvió la luz a la mayoría de los afectados en Lanzarote, manteniendo el corte a 603 usuarios concentrados casi en su totalidad en La Graciosa.
Los trabajos de reparación sobre la torreta averiada en la zona de El Risco comenzaron a las 11:35 horas. Un contratiempo logístico relacionado con el transporte marítimo del personal y el material técnico demoró las tareas, restableciendo finalmente el servicio a las 15:38 horas.
La interrupción del servicio provocó el cierre de comercios, bares, restaurantes y supermercados desde primera hora de la mañana, impidiendo la venta de víveres e insumos básicos en un día con temperaturas de 28 grados.
La falta de corriente agravó los problemas en la red hídrica local, que requiere bombas eléctricas para el impulso de agua potable, en una época en la que la Isla triplica su población habitual de 700 habitantes por la afluencia de visitantes.
Proyecto para garantizar la autonomía energética
Ante la repetida fragilidad del sistema insular, la comunidad energética El Sol de La Graciosa volvió a denunciar que la población depende de una única línea eléctrica con cuatro décadas de antigüedad. Su presidente, Nahum Cabrera, ha exigido alternativas frente a una infraestructura que funciona “poniendo parche sobre parche”.
La entidad ha trasladado al Gobierno de Canarias, al Cabildo de Lanzarote y a la distribuidora un plan de contingencia denominado GRID de El Sol. La propuesta plantea instalar paneles solares en cubiertas de edificios públicos junto a un sistema de baterías de alta capacidad para asegurar los servicios prioritarios —desalación y bombeo de agua potable, atención sanitaria, cámaras frigoríficas de la Cofradía de Pescadores y red de emergencias— ante futuros cortes en la red general.







