Un programa de la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife subvencionado por la viceconsejería de Presidencia del Gobierno de Canarias forma a 238 menores migrantes no acompañados y jóvenes extutelados. Los alumnos proceden de varios centros de la isla de Tenerife, lo que garantiza representación de diversas comarca.
En estos momentos, se han cubierto la práctica totalidad de las plazas ofertadas, lo que refleja una elevada motivación y una asistencia regular a las clases, en las que se imparte formación bajo la modalidad dual. Esto permitirá que, una vez concluida la fase teórico-práctica en los centros de formación, los alumnos realizarán un periodo de prácticas en empresa.
El proyecto de Tenerife contempla trece acciones formativas conducentes a la obtención de un certificado de profesionalidad, diseñadas a partir de una prospección previa del tejido empresarial que permitió identificar los sectores con mayor proyección de empleabilidad. La oferta formativa reúne módulos pertenecientes a cinco familias profesionales: instalación y mantenimiento; hostelería y turismo; agraria; comercio y márquetin, y administración y gestión. Actualmente se encuentran en ejecución tres especialidades: instalación y mantenimiento de sanitarios y elementos de climatización, con 25 plazas; servicio básico de restaurante-bar, con 20, y operaciones básicas en viveros y centros de jardinería, 18 plazas. A ellas se suman elaboración culinaria básica, con 18, y preparación de pedidos, con 20 plazas.
La formación se imparte a través de cuatro entidades homologadas por el Servicio Canario de Empleo: FOCAN, ISBS, FAUCA e Integralis. Disponen de aulas teóricas y aulas-taller equipadas con medios avanzados, lo que les permite adquirir a los interesados no solo los conocimientos teóricos, sino, sobre todo, desarrollar la aplicación práctica.
El Gobierno de Canarias ha concedido una ayuda directa de 500.000 euros a la Cámara de Comercio, Industria Servicios y Navegación de Gran Canaria y de Santa Cruz de Tenerife para sufragar los gastos de la ejecución de un proyecto de formación en inserción sociolaboral para menores migrantes sin referente familiar y jóvenes extutelados, que se despliega con la colaboración de la Consejería de Bienestar Social, Igualdad, Juventud, Infancia y Familias. El objetivo de esta actividad es “promover la inclusión, autonomía, bienestar e inserción de estos menores, ofreciéndoles formación y una vía digna de vida, respeto y utilidad social, como una alternativa efectiva para facilitarles unas condiciones de vida óptima”.
Al mismo tiempo, con esta iniciativa “se atiende a las necesidades de las empresas, mediante formación a medida, con el fin de favorecer la inserción laboral de estos jóvenes y contribuir al desarrollo económico y social de Canarias”.
En paralelo, Tierra Firme cumple dos años con 400 jóvenes africanos formados en sus países de origen. Gracias a esta propuesta del Ejecutivo canario, el 36% de los participantes -de Senegal, Mauritania y Cabo Verde- ha encontrado un empleo estable; la mayoría, en las empresas españolas donde hicieron sus prácticas. Este elevado porcentaje de empleabilidad es uno de los sellos de identidad de un programa pionero que basa su “éxito” en que la formación se ajusta a la demanda real de mano de obra.
“La estrecha colaboración con las autoridades locales y con nuestras empresas sobre el terreno ayuda a que muchos jóvenes se queden a trabajar al terminar sus prácticas”, apunta el director general de Relaciones con África, Luis Padilla.
La treintena de cursos de formación profesional dual impartidos en estos dos años cuentan con la colaboración de las cámaras de comercio españolas, junto a centros educativos oficiales de Senegal, Mauritania y Cabo Verde. Los “excelentes resultados” de Tierra Firme desde su inicio, en el verano de 2024, reflejan que la cooperación “es la mejor vía para desincentivar que los jóvenes se suban a un cayuco y arriesguen su vida”.






