Usar gafas de sol habituales, radiografías o mirar a través de la pantalla del móvil son algunos de los errores más frecuentes que pueden costar la vista durante el eclipse solar del 12 de agosto. El Servicio Canario de la Salud (SCS) y el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 alertan de que observar el fenómeno sin un filtro homologado provoca lesiones retinianas irreversibles.
Para contemplar el acontecimiento de forma segura, las autoridades sanitarias recuerdan que solo sirven las gafas específicas para eclipses que cumplan la norma ISO 12312-2 y cuenten con el marcado CE. Además, las administraciones de consumo han ordenado retirar varios modelos de gafas defectuosas que circulaban por el mercado por presentar filtros de luz inadecuados.
El avance del fenómeno astronómico en las Islas despierta un elevado interés público, lo que aumenta la proliferación de métodos caseros que carecen de la protección necesaria. Mirar directamente al sol en cualquier fase del eclipse genera daños térmicos y químicos en la retina que no producen dolor inmediato, por lo que la persona afectada no percibe la ceguera progresiva hasta horas más tarde.
Falsos mitos de protección que debes evitar
Uno de los errores más extendidos es pensar que las gafas de sol oscuras o de alta gama bastan para proteger la vista. Ninguna gafa de sol convencional, por muy oscura que sea, bloquea la intensidad de la radiación solar requerida para este tipo de observación.
Tampoco protegen los siguientes recursos habituales:
- Radiografías, carretes, CDs o DVDs.
- Cristales ahumados con llama o filtros de soldador sin la numeración específica (mínimo tono 14).
- Gafas 3D de cine o lentes oscuras sin certificación.
- Pantalla del teléfono móvil, ya que enfocar el sol a través de la cámara también puede dañar el sensor del dispositivo y exponer la vista si se aparta la mirada de forma involuntaria.
- Prismáticos o telescopios sin filtros solares específicos colocados en la entrada de luz.
Cómo comprobar que tus gafas son seguras
El Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) y el SCS insisten en que la gafa de protección debe reducir la radiación visible en un factor mínimo de 30.000 (dejando pasar como máximo el 0,0032 % de la luz). Además del marcado CE, en la montura o en el embalaje debe constar de manera explícita la norma internacional ISO 12312-2.
Asimismo, las autoridades de consumo recomiendan adquirir este equipamiento en tiendas especializadas o distribuidores autorizados por entidades científicas. Se aconseja no reutilizar gafas que se hayan guardado dobladas, rayadas o perforadas, ya que cualquier imperfección permite el paso directo de la luz ultravioleta e infrarroja.
Recomendaciones de uso y tiempos de observación
Aunque las gafas cumplan con la certificación homologada, los expertos aconsejan hacer paradas constantes para no fatigar la vista.
- Colocación previa: hay que ponerse las gafas mirando hacia el suelo antes de levantar la cabeza hacia el sol.
- Tiempos breves: no se debe mirar de forma ininterrumpida al disco solar durante más de tres minutos seguidos.
- Retirada segura: para quitarse las gafas, primero hay que apartar la vista del sol dirigiéndola hacia el suelo.
- Supervisión a menores: los niños deben estar bajo supervisión constante para evitar que se despojen del filtro por curiosidad mientras miran al cielo.








