Arranca un nuevo curso, aunque con asuntos pendientes todavía por resolver. El atascado debate acerca de la apertura dominical y en días festivos de los comercios de Santa Cruz de Tenerife marcado por el pulso entre las grandes superficies, que defienden su derecho a abrir todos los días del año, y los pequeños comerciantes, contrarios a ampliar una medida reservada en la capital al centro histórico- ofreció ayer un nuevo capítulo.
El alcalde, José Manuel Bermúdez, anunció que “antes de final de año, todos los comercios podrán abrir dos domingos más”, pasando de los diez actuales a doce.La medida no depende de una decisión municipal, sino de una modificación de la normativa autonómica que regula la actividad comercial en Canarias. Según la legislación vigente, los comercios generales situados fuera de las Zonas de Gran Afluencia Turística (ZGAT) y los establecimientos con una superficie superior a 300 metros cuadrados solo pueden abrir los diez días fijados en el calendario oficial. El decreto del Gobierno de Canarias, que debería llegar “en octubre a más tardar”, según aseguró Bermúdez a este periódico, modificaría ese calendario para incorporar dos jornadas adicionales. El regidor no descarta que esta cifra pueda seguir creciendo en el futuro, aunque insiste en que cualquier ampliación debe hacerse “con consenso”.
Ese “consenso” parece, pese a todo, aún lejano. El pasado 5 de agosto, la Asociación Canaria de Medianas y Grandes Empresas de Distribución (Asodiscan) pidió al Ayuntamiento que, “tal y como exige la ley”, evaluara si la Zona de Gran Afluencia Turística continúa estando justificada. Sin embargo, a “juicio del Ayuntamiento, no hay ninguna obligación de revisar la Zona de Gran Afluencia Turística”, señaló el alcalde. “Ya han anunciado que se va a ir a los tribunales y, si una cuestión coge ese camino, ya no es una cuestión de consenso, sino de lo que digan los jueces”, zanjó.
Nuevo modelo
Pese a rechazar una revisión de la ZGAT, el primer edil se muestra partidario de avanzar hacia un nuevo modelo. A su juicio, la ampliación no debería limitarse a una única zona, sino alcanzar “a todo el municipio e incluso a los aledaños”. Su propuesta pasa, por tanto, por abordar el asunto desde el ámbito autonómico mediante una modificación de la Ley de Comercio que permita “libertad de horario comercial en toda Canarias”.
Bermúdez defiende que la actividad de las grandes superficies también repercute en la economía local, al generar empleo. Una posición que convive con las reticencias del pequeño comercio, el cual advierte de la desigualdad de condiciones para asumir los costes de abrir domingos y festivos. Frente a ello, reivindica el apoyo municipal al sector mediante convenios con Zona Centro y Fauca, mejoras del espacio público y medidas como los Bonos Consumo, de los que Santa Cruz “fue pionera”.
El debate cobra especial relevancia por el peso del comercio, del que depende casi el 15% del empleo de la capital, según los datos municipales, en un contexto en el que el tejido comercial canario se ha reducido un 4,8% entre 2023 y 2025. “No podemos dejar que se pierdan comercios en Santa Cruz”, concluyó el alcalde.







