El Ayuntamiento de Puerto de la Cruz ha cerrado temporalmente al baño Playa Grande, en Playa Jardín, después de que la Dirección General de Salud Pública comunicara un nuevo episodio de contaminación a partir de sus últimos análisis.
El Consistorio señala que adopta la medida siguiendo la indicación de la autoridad sanitaria y con el objetivo de proteger la salud de los usuarios. Al mismo tiempo, ha pedido explicaciones por la discrepancia entre los resultados de Salud Pública y los obtenidos por un laboratorio independiente contratado por el propio Ayuntamiento.
Según la información municipal, los análisis realizados por Biocontrol Labtec sobre muestras tomadas el 28 de septiembre no reflejan incumplimientos de los límites de referencia establecidos en sus informes.
Dos análisis con una hora de diferencia
El Ayuntamiento considera necesario aclarar por qué los resultados difieren cuando, según asegura, las muestras fueron tomadas con apenas una hora de diferencia.
Por ello, ha solicitado a Salud Pública una explicación técnica que permita determinar el origen de la discrepancia y ofrecer a la ciudadanía una información “clara y rigurosa” sobre el estado del agua.
La decisión supone un nuevo cierre temporal en Playa Jardín después de varios episodios registrados en los últimos meses.
El pasado 3 de septiembre, Playa Grande y El Charcón fueron cerradas preventivamente tras unos resultados no favorables comunicados por Salud Pública. Un día después, el organismo sanitario levantó la restricción tras obtener nuevos análisis favorables, que en aquella ocasión coincidieron con los controles independientes encargados por el Ayuntamiento.
También en agosto se produjo una situación similar en Punta Brava, cuando Salud Pública solicitó un cierre provisional después de una analítica desfavorable mientras el Ayuntamiento aseguraba disponer de cinco muestras independientes con resultados aptos para el baño.
Continúan los trabajos en Playa Jardín
Mientras permanece vigente la restricción, el Ayuntamiento asegura que mantendrá sus labores de limpieza, vigilancia y controles independientes sobre la calidad del agua.
A estas actuaciones se suman los trabajos de sustitución preventiva del colector de Punta Brava, dentro de las medidas emprendidas para mejorar la seguridad de la red de saneamiento y reducir posibles afecciones sobre el litoral.
El Consistorio sostiene que seguirá realizando analíticas propias mientras se aclara la diferencia entre los resultados recibidos este septiembre.
El cierre anunciado afecta específicamente a Playa Grande, por lo que la restricción deberá mantenerse hasta que Salud Pública determine que vuelven a darse las condiciones necesarias para permitir el baño.






