Vecinos y hosteleros del núcleo eminentemente pesquero de San Miguel de Tajao, en el municipio de Arico, reclaman al Ayuntamiento “una solución al déficit de aparcamiento que sufre el núcleo cada fin de semana”. La afluencia que genera la decena de restaurantes de la localidad, sumada a la llegada de campistas y autocaravanas, satura un pueblo de apenas 300 habitantes que, según el propio Consistorio, “puede llegar a triplicar su población en sábado y domingo”. A ello se suma la reducción temporal de plazas junto al muelle pesquero, actualmente en obras de renovación, que está afectando a los residentes locales.
La presidenta de la asociación vecinal de San Miguel de Tajao, Pilar García, afirmó que la situación, con el paso de los años, “se ha vuelto insostenible para los locales”.
El alcalde de Arico, Andrés Martínez, confirmó a este periódico la masificación que sufre este núcleo ariquero del litoral, ya que los visitantes “triplican en jornadas estivales a la población empadronada, con el almuerzo como principal hora punta”. A esa presión se suman varias zonas habilitadas para el caravanismo en Las Arenas que, según la presidenta vecinal, “ocupan plazas esenciales para los vecinos”. Apuntan “inequívocamente y de forma directa”, a las obras del muelle como agravante y lamentan la falta de alternativas mientras se realizan.
Medidas
El regidor niega que no haya habido medidas por parte del Consistorio. Aunque admite las limitaciones para actuar en este frente costero, asegura que hace dos meses se habilitaron espacios en la zona de Las Arenas y también a la entrada de Tajao, “a los lados de la carretera”. Además, el Ayuntamiento reconoce haber intentado sin éxito que propietarios privados cedieran terrenos, y admite el origen estructural del problema: “El problema es que ya no tenemos más suelo público”.
En cuanto a los daños colaterales provocados por los trabajos en el muelle, desde el Ayuntamiento aseguran que “están próximos a concluir y no se prolongarán más allá de este mes y parte del siguiente”. La renovación, impulsada por el Gobierno de Canarias con una inversión de más de 1,2 millones de euros en dos fases, arrancó en octubre y contempla recuperar cerca de la mitad del espacio de la infraestructura, perdido por su deterioro. Es precisamente ese perímetro de obra el que, según la asociación vecinal, ha restado plazas de aparcamiento al núcleo.







