El Gobierno volverá a llevar al Consejo de Ministros los decretos de vivienda después de que fueran rechazados el viernes en el Congreso. Los nuevos textos serán similares, pero incluirán modificaciones y el Ejecutivo pretende que puedan ser convalidados por la Diputación Permanente una vez disueltas las Cortes por el adelanto electoral.
Según adelanta este lunes El País, el Consejo de Ministros ordinario previsto para este martes trabaja con la intención de aprobar las nuevas normas, aunque en La Moncloa todavía se estudia su redacción definitiva y la fórmula jurídica que permita recuperar el mayor número posible de medidas.
El movimiento llega después de que Pedro Sánchez haya anunciado elecciones generales para el 29 de noviembre, una convocatoria que supondrá la disolución de las Cortes. Hasta la celebración de los comicios, sin embargo, el Ejecutivo continúa ejerciendo sus competencias.
Los decretos no serán exactamente iguales
Fuentes gubernamentales citadas por El País explican que la intención no es presentar exactamente los mismos decretos rechazados por el pleno del Congreso. La Moncloa estudia introducir cambios para evitar posibles problemas jurídicos derivados de que unas normas rechazadas por la Cámara fueran posteriormente convalidadas por la Diputación Permanente.
El objetivo prioritario sería recuperar el denominado “decreto Maricarmen”, que contiene el escudo frente a los desahucios de personas vulnerables y otras medidas sobre vivienda.
El texto que aprobó el Consejo de Ministros el pasado 29 de septiembre contemplaba, entre otras actuaciones, ampliar hasta 2030 la protección frente a determinados desahucios, regular los alquileres de temporada y por habitaciones y establecer medidas contra operaciones especulativas.
Ese decreto fue rechazado el viernes en el Congreso. Antes de la votación, contaba con los apoyos anunciados de PNV y Coalición Canaria, mientras que Junts terminó votando en contra.
La Diputación Permanente cambia las cuentas del Gobierno
La convocatoria electoral modifica ahora el escenario parlamentario. Con las Cortes disueltas, los reales decretos-ley que apruebe el Gobierno deberán pasar por la Diputación Permanente en lugar del pleno ordinario.
Según los cálculos publicados por El País, el Ejecutivo necesitaría 35 votos en este órgano, compuesto por 69 miembros. PSOE cuenta con 25 representantes y Sumar con seis, por lo que necesitarían cuatro apoyos adicionales.
Aquí aparece una diferencia fundamental respecto a la votación del viernes: el voto de Junts dejaría de ser decisivo.
Si mantienen su posición favorable al primer decreto EH Bildu, ERC, Podemos y PNV, el bloque tendría votos suficientes para sacar adelante la norma destinada a reforzar la protección de las personas vulnerables frente a los desahucios, según las cuentas recogidas por el citado diario.
El segundo decreto sigue sin tener los apoyos necesarios
Más complicado sería recuperar el segundo real decreto-ley aprobado el 29 de septiembre, destinado a reforzar la estabilidad de los contratos de alquiler.
La norma planteaba la renovación automática de los contratos de arrendamiento de vivienda habitual, aunque establecía determinadas excepciones. Así lo explicó el propio Gobierno tras su aprobación.
En este caso, el cambio de escenario parlamentario no solucionaría el principal obstáculo. El PNV rechazó este segundo decreto, al igual que Coalición Canaria, por lo que el Ejecutivo no tendría inicialmente los votos suficientes para convalidarlo en la Diputación Permanente.
La redacción definitiva de las nuevas normas será, por tanto, determinante. La Moncloa continúa trabajando en los cambios y en la fórmula jurídica antes del Consejo de Ministros previsto para este martes, según la información publicada por El País.







