El Valle de Güímar presume de un campo con identidad propia. Sus laderas dan nombre a una denominación de origen protegida de vinos reconocida desde 1996, con blancos frescos y afrutados, espumosos y malvasías dulces. En las fincas se cultivan papas negras y bonitas, aguacates y fresas, y de sus rebaños salen quesos, a los que se suman la miel y los mojos.
Ese patrimonio necesita un escaparate, y los mercados del agricultor de la comarca se adaptan a las exigencias actuales, aunque a velocidades distintas.
VANGUARDIA
Al otro lado del valle, Fasnia ha tomado la delantera en materia de infraestructuras de su sector primario con el nuevo Mercado del Agricultor de Los Roques, una instalación comarcal cuya construcción acaba de adjudicarse por 4.267.487 euros. La obra será cofinanciada por el Consistorio, el Cabildo y el Gobierno regional. Se levantará junto a la TF-1, con cinco plantas, unos 40 puestos, salas de mantenimiento y acogerá la sede de la Extensión Agraria Comarcal, además de más aparcamientos y un parque infantil.
En esa línea, el Ayuntamiento de Candelaria adjudicó el pasado mes de mayo, por 671.425 euros, la reforma integral del recinto de la Avenida de la Constitución, que mejorará las cubiertas, los cerramientos, las instalaciones y los aseos. En el lado opuesto, Arafo no contempla por ahora un gran recinto propio y mantendrá sus mercados en la plaza de San Juan Degollado y en la calle Amílcar Conde Belazcoain.
Un “ambicioso” proyecto desechado
Güímar es el municipio con más por resolver. En la actualidad, la actividad comercial se desarrolla bajo carpas en El Puertito y en la plaza de San Pedro, con más de una docena de puestos en cada lugar. El Ayuntamiento trabaja para dar una solución definitiva mediante la habilitación de un local en San Pedro. Se negocia con los propietarios la posibilidad de un alquiler con opción a compra, a la espera de respuesta para iniciar la redacción del proyecto.
Esta alternativa surge tras descartarse un plan más “ambicioso” para la antigua nave desempaquetados de Guaza.
La concejala de Producto Local, Raquel Díaz Castro, lamentó que aquella propuesta, que ya contaba con un anteproyecto que incluía laboratorio, almacén, cámaras frigoríficas y salas de cata, tuviera que descartarse por “las diferencias internas en la junta del mercado sobre la ubicación”.
Además, el pleno municipal revisará próximamente el reglamento del mercado, vigente desde 2019, con el objetivo de dar cabida a más agricultores y artesanos.






