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Jesús de Miguel, entre la vida y la muerte sobre el césped

El delantero blanquiazul sufre un paro cardiaco tras un choque brutal con el meta del Andorra en los últimos instantes del partido. Los servicios médicos logran reanimarlo y anoche permanecía estable en la UCI del hospital de la Candelaria. El encuentro fue suspendido con empate (2-2)
La situación de Jesús de Miguel "empeora neurológicamente", según el último parte médico
Jugadores, cuerpo técnico y representantes de CD Tenerife, pendientes tras el grave golpe a Jesús de Miguel. Sergio Méndez

El delantero del CD Tenerife Jesús de Miguel permanece ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria después de sufrir una parada cardiorrespiratoria durante el encuentro ante el Andorra. El futbolista estuvo alrededor de 20 minutos en parada y recuperó el pulso gracias a las maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) practicadas por los servicios sanitarios. Fue trasladado posteriormente al centro hospitalario, donde permanece estable dentro de la gravedad, según comunicó oficialmente la entidad blanquiazul.

“El jugador del CD Tenerife Jesús de Miguel está ingresado en la UCI del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, estable, dentro de la gravedad”, señala el comunicado difundido por el club, que añade que sus servicios médicos se encuentran en el hospital y que informarán cuando se produzcan novedades sobre su evolución.

Intención de hacer daño

Los hechos que desembocaron en esta dramática situación se produjeron en los últimos minutos del encuentro. Jesús de Miguel, que había entrado al terreno de juego en la segunda mitad, ganó la posición a los defensores del Andorra y corrió para disputar un balón largo. En ese momento, el guardameta visitante, Owono, salió de su portería y protagonizó una criminal entrada, impactando con la rodilla sobre el delantero blanquiazul. El portero delAndorra saltó con la rodilla por delante en una acción en los alrededores del medio del campo, usando una fuerza desmedida y sin que el jugador blanquiazul se hubiera percatado de lo que se le venía encima, por lo que ni siquiera pudo hacer el ademán de protegerse. En definitiva, con clara intención de hacer daño a un compañero de profesión.

De Miguel cayó fulminado sobre el césped y quedó tendido, lo que provocó la inmediata entrada de los servicios médicos. La preocupación se extendió rápidamente por todo el Heliodoro Rodríguez López. Las asistencias atendieron al futbolista sobre el terreno de juego mientras se reclamaba la intervención urgente de los servicios sanitarios. Una ambulancia accedió hasta las inmediaciones del terreno de juego y el delantero fue evacuado en camilla después de varios minutos de extrema tensión.

La gravedad de la situación se confirmó en el interior de la ambulancia, donde el jugador fue recuperado de una parada cardiorrespiratoria que se prolongó durante aproximadamente 20 minutos. Las maniobras de reanimación cardiopulmonar permitieron recuperar el pulso antes de su traslado al Hospital de La Candelaria, donde permanece ingresado en la UCI.

La terrible escena generó una enorme conmoción entre futbolistas, técnicos y aficionados. La preocupación también alcanzó a las gradas, donde varios espectadores necesitaron asistencia médica durante los momentos de máxima tensión y tras el choque.

El acta muestra la gravedad

El acta arbitral confirma la gravedad de lo sucedido y recoge los motivos que llevaron a la suspensión definitiva del encuentro. El colegiado madrileño, Manuel Ángel Pérez Hernández, detuvo el partido en el minuto 96 para que el jugador número nueve del Tenerife recibiera asistencia médica. “Ante la gravedad de los hechos y no observando mejoría sobre el estado de salud de dicho jugador, nos retiramos a vestuarios”, escribió el árbitro en el documento oficial.

Posteriormente, tras reunirse con los capitanes y delegados de ambos equipos, el colegiado señala que estos comunicaron que no se encontraban “en disposición anímica de continuar el partido”. Por este motivo, se acordó la suspensión definitiva “de mutuo acuerdo entre todas las partes”.
El acta también recoge la expulsión del guardameta del Andorra, Jesús Lázaro Owono, en el minuto 90, por “impactar bruscamente con su pierna en alto sobre un adversario con uso de fuerza excesiva cuando el balón estaba en disputa”. El árbitro añade que De Miguel fue atendido sobre el terreno de juego y abandonó posteriormente el campo en camilla.
En el momento de la suspensión, el marcador reflejaba un empate a dos goles, después de que el Andorra remontara en los minutos 80 y 87 la ventaja de dos tantos que había conseguido el Tenerife durante la primera mitad.

Según el acta, restaban dos minutos de juego y la reanudación, de haberse producido, habría tenido lugar mediante un lanzamiento de falta directa favorable al conjunto blanquiazul desde el centro del campo. Ahora serán los órganos disciplinarios quienes determinen que hacer con el tiempo que resta por disputarse.

El encuentro, que inicialmente estaba previsto para el domingo, había sido aplazado al lunes debido a la alerta por fuertes lluvias en Tenerife. Sin embargo, todo lo ocurrido en su tramo final terminó por convertir el resultado en una cuestión absolutamente secundaria.

La conmoción se trasladó también al hospital, hasta donde se desplazaron miembros del consejo de administración blanquiazul, encabezados por el presidente, Felipe Miñambres, y por el máximo accionista de la entidad, Rayco García; componentes del cuerpo técnico y compañeros del futbolista para interesarse por su estado de salud y acompañar a su entorno.

Los servicios médicos del CD Tenerife permanecen junto al futbolista y serán los encargados de trasladar cualquier novedad sobre su evolución, respetando la petición de la familia de mantener reservado su estado.

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