Sueños y más sueños
Confieso que estoy interesado en los sueños, pero no en su interpretación sino en su narración. Les busco un poco de lógica, con menos suerte de la deseada
Confieso que estoy interesado en los sueños, pero no en su interpretación sino en su narración. Les busco un poco de lógica, con menos suerte de la deseada
Me ha puesto fácil la entrevista: es cercana, inteligente y atractiva. Las tres cosas las valoro mucho yo. Zaida González (Santa Cruz, 1976), primera teniente de alcalde de la capital tinerfeña (PP). Es submarinista, de las que bajan mucho, pero mucho: a 60 metros. Licenciada en Derecho y “de barrio”, me dice, “de Ofra”
La única afición irrenunciable que me queda es el fútbol. Y, dentro del fútbol, el Real Madrid; es decir, el mejor equipo del mundo.
En tiempos de la oprobiosa, en una de aquellas emisoras del régimen -todas lo eran-, intervenía diariamente con un comentario el periodista -también del régimen- Pedro Gómez Aparicio
Cuando era niño, y vivía mis días felices en el Puerto de la Cruz, todas las distancias me parecían enormes
Como ocurre en las canciones de Braulio, Miguel Velázquez Torres ha regresado a su tierra. Tiene 72 años, dos y pocos meses más que yo. A los 21 años fue campeón del mundo militar de boxeo.
Le robo el título a José Luis Sáenz de Heredia, que dirigió y despidió aquel documental que obligaban a ver los gobernadores civiles, llamado Franco, ese hombre.
En esta tierra de magos, escucho el tronar de los voladores cuando el Barça cubre una de sus gestas, o triunfa en un clásico
Los días que escribo mucho resulta que se me forma un potaje en la cabeza, por no decir aquello con lo que definíamos, de adolescentes, el amor de dos chicas a la vez
Estoy escribiendo un libro por encargo. Es una historia de amor. Parece mentira que en pleno siglo XXI le pidan a uno que transcriba una historia de amor, real
Yo no sé si Manuel Domínguez González (Caracas, 1974) es más alcalde de Los Realejos y consejero del Cabildo de Tenerife que presidente insular del PP, o al revés, pero en todo caso es un hombre ocupado.