Se la juegan, nos la jugamos si nos la juegan
La campaña electoral, esta campaña electoral, me provoca desconfianza. No me fío de los mensajes, ni de las promesas de eterna lealtad ni de los juramentos de quien dice que jamás se aliará con alguien. Se la juegan, y por eso tratan de huir de los errores, en lugar de procurar aciertos. Tanto Pablo Casado
