La escalera de Rigoletto
Decía el padre de un amigo mío que determinados fariseos deben comerse las sagradas formas -él utilizaba una palabra más coloquial- “a puñados”, para alimentar tanta hipocresía y desvergüenza
La última semana de la paz
La perspectiva no miente pero sí confunde porque hasta el último turista puede sentirse aquí, en el pico del Kehlstein, durante un rato, reyezuelo del mundo


