La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha anunciado la activación de un aviso amarillo por lluvias en tres islas de Canarias a partir de la madrugada de este viernes 17 de octubre. Las islas afectadas serán La Palma, La Gomera y El Hierro, donde se espera la llegada de precipitaciones localmente intensas y acompañadas, en algunos casos, de tormentas eléctricas.
Según la previsión oficial publicada por la AEMET en la red social X, los avisos se activarán desde las 00:00 horas del viernes, aunque con distintas duraciones según cada isla. En El Hierro y La Gomera, el aviso estará vigente hasta las 14:59 horas, mientras que en La Palma se mantendrá activo hasta las 17:59 horas, debido a que las lluvias serán más persistentes y de mayor intensidad.
Lluvias intensas y posibles tormentas en Canarias según la AEMET
La AEMET estima que en El Hierro y La Gomera las precipitaciones acumuladas podrían alcanzar 15 milímetros en una hora, con una probabilidad de ocurrencia de entre el 40 y el 70%. Las lluvias afectarán principalmente a las vertientes oeste, donde podrían ir acompañadas de alguna tormenta ocasional.

En La Palma, las previsiones apuntan a que las precipitaciones acumuladas en 12 horas podrían llegar a 60 milímetros, especialmente en el noroeste y las medianías durante la primera mitad del día. Estas lluvias podrían estar acompañadas de actividad eléctrica y rachas de viento moderadas, según el parte meteorológico y la borrasca en Canarias.
Los meteorólogos destacan que el frente lluvioso se desplaza desde el Atlántico occidental hacia el archipiélago y afectará principalmente a las islas occidentales, mientras que las centrales y orientales Tenerife, Gran Canaria, Lanzarote y Fuerteventura solo registrarán intervalos nubosos y lluvias débiles aisladas.
Las autoridades recomiendan a la población de Canarias extremar la precaución en carretera, evitar barrancos y zonas inundables, y mantenerse informada a través de los canales oficiales de la AEMET y los servicios de emergencia.
Este nuevo episodio de lluvias marca la llegada definitiva del otoño al archipiélago, tras varias semanas de estabilidad, calima y temperaturas anómalamente altas para estas fechas.