El fenómeno que está cambiando el color del mar en Canarias ha vuelto a captar la atención en distintos puntos del litoral del archipiélago. En algunas zonas costeras, el azul intenso habitual ha dado paso a tonalidades verdosas o ligeramente pardas que generan sorpresa entre residentes y visitantes.
Lejos de tratarse, en la mayoría de los casos, de vertidos o contaminación, este tipo de alteraciones cromáticas suele estar vinculado a la proliferación de microalgas marinas. El Instituto Español de Oceanografía, integrado en el CSIC, ha documentado en varias ocasiones estos episodios en aguas del archipiélago, explicando que forman parte de la dinámica natural del ecosistema oceánico.
Cuando se produce una concentración elevada de fitoplancton en la superficie, el agua puede adquirir un aspecto más turbio o cambiar ligeramente de color. Este proceso, conocido como floración algal, puede intensificarse bajo condiciones de mar en calma, temperaturas superficiales elevadas y presencia de nutrientes.
En Canarias, la influencia de los vientos alisios y los procesos de afloramiento costero favorecen la llegada de nutrientes desde capas profundas del océano. Si coinciden estabilidad atmosférica y aumento térmico, el crecimiento de microalgas puede acelerarse en cuestión de días.
El fenómeno que está cambiando el color del mar en Canarias tiene una base biológica documentada
El Gobierno de Canarias ha informado en años anteriores sobre episodios similares, especialmente a partir de 2017, cuando se registraron proliferaciones visibles en varias islas. Desde entonces, el seguimiento científico y sanitario se mantiene activo, con análisis periódicos del agua en zonas de baño.
El fenómeno que está cambiando el color del mar en Canarias tiende a observarse con mayor frecuencia durante periodos cálidos o tras fases prolongadas de estabilidad meteorológica. La estratificación del agua cuando las capas superficiales más calientes se separan de las profundas crea un entorno propicio para el desarrollo del fitoplancton.
El Ministerio para la Transición Ecológica incluye estos procesos dentro de sus programas de control ambiental marino. Las floraciones forman parte de los indicadores que permiten evaluar el estado ecológico de las aguas, diferenciando entre procesos naturales y posibles alteraciones de origen antrópico.
Es importante subrayar que la presencia de microalgas no implica automáticamente riesgo para la salud. Solo determinadas especies pueden producir toxinas, y su detección requiere análisis específicos en laboratorio. Cuando existe cualquier indicio de riesgo, las autoridades activan protocolos y señalizan las playas afectadas.
Por qué este fenómeno puede repetirse en distintas épocas del año
En la mayoría de los episodios recientes documentados en el archipiélago, las alteraciones del color han respondido a procesos biológicos naturales. No se trata de un fenómeno excepcional ni exclusivo de Canarias, sino de un comportamiento habitual en zonas costeras con alta productividad marina.
El calentamiento progresivo de la superficie oceánica, asociado al cambio climático, podría influir en la frecuencia o intensidad de estos episodios, según apuntan distintos estudios científicos internacionales. Por ello, el seguimiento continuo resulta fundamental para interpretar correctamente cada evento.
En definitiva, el fenómeno que está cambiando el color del mar en Canarias refleja la actividad dinámica de un ecosistema marino complejo. El océano no es un entorno estático: responde a variaciones térmicas, meteorológicas y biológicas. La diferencia entre alarma y explicación está en la información científica y en el análisis riguroso de los datos.