En Canarias, el Cabildo de Fuerteventura ha confirmado que establecerá una tasa turística para los espacios naturales protegidos de la isla como parte de los nuevos instrumentos de planeamiento que se encuentran actualmente en elaboración. Así lo anunció la presidenta insular, Lola García, durante la inauguración de la 2ª Convención Turismo de Islas de Canarias, celebrada esta semana en Fuerteventura por la Consejería de Turismo y Empleo del Gobierno de Canarias.
La presidenta insular defendió la medida como una acción “necesaria” para garantizar el mantenimiento de estos entornos naturales. En su intervención, García insistió en que ha llegado el momento de “parar, reflexionar y marcar las líneas exactas de hacia dónde queremos crecer en turismo, no tanto en cantidad de visitantes, sino en calidad, con un modelo sostenible y respetuoso con el medio ambiente”.
Los primeros espacios señalados por el Cabildo para la futura aplicación de esta tasa son lugares icónicos de Fuerteventura en Canarias, como las playas de Cofete —ubicadas dentro del Parque Natural de Jandía—, las Dunas de Corralejo —también en un Parque Natural—, y las Cuevas de Ajuy, integradas dentro del Parque Rural de Betancuria y declaradas monumento natural.
Aunque todavía no se han definido plazos concretos para su implantación, la presidenta explicó que estos dependerán del desarrollo y aprobación de los Planes Rectores de Uso y Gestión (PRUG) y del Plan de Ordenación de los Espacios Naturales (PORN), actualmente en proceso de elaboración. “Debemos sentarnos y establecer cómo lo hacemos entre todos, con una planificación efectiva”, declaró, añadiendo que la medida debe abarcar a toda la red de espacios naturales y no de forma selectiva.
El Cabildo de Fuerteventura cobrará la tasa turística en Cofete, Dunas de Corralejo y Cuevas de Ajuy en Canarias
García subrayó que los espacios naturales para Canarias son uno de los principales activos turísticos y medioambientales de la isla, y que su conservación requiere de recursos constantes. “Los espacios protegidos deben tener una tasa turística y lo tenemos claro, sobre todo para seguir manteniéndolos en las mejores condiciones y para proteger ese paisaje que hace única a Fuerteventura”, afirmó.
En este contexto, también el Ayuntamiento de La Oliva ha anunciado que estudia sumarse a esta iniciativa, convirtiéndose en el primer municipio majorero en avanzar hacia la implementación de una tasa turística municipal. La institución local ha encargado un estudio económico que evaluará la viabilidad de esta medida, el potencial recaudatorio, el encaje jurídico, y los posibles modelos de aplicación.
El alcalde de La Oliva, Isaí Blanco, manifestó que el consistorio busca “abrir este debate con seriedad y contar con toda la información necesaria para tomar una decisión responsable”. En su opinión, si se logra implantar una tasa equilibrada y justa, se estaría dando “un paso importante hacia un modelo más solidario y sostenible”.
Por su parte, el concejal de área, David Fajardo, explicó que se trata de una tasa de carácter simbólico. “No supondría un coste significativo para el visitante, pero sí permitiría reforzar servicios como la limpieza, la conservación ambiental o el mantenimiento de espacios públicos”, argumentó. Añadió que el objetivo no es meramente recaudatorio, sino que cada turista que pernocte en La Oliva contribuya directamente a la mejora y protección del territorio.
El estudio de viabilidad para Canarias tiene en cuenta también el peso de las viviendas vacacionales y los alojamientos turísticos en el municipio, uno de los más visitados de la isla. Se espera que los resultados del análisis técnico y jurídico estén disponibles en los próximos meses, momento en el que se abrirá un proceso de consulta con el sector turístico y la ciudadanía.
La posible implantación de una tasa turística en Canarias y en Fuerteventura se enmarca en un contexto regional en el que crece el debate sobre la sostenibilidad del modelo turístico canario, en paralelo al auge de las protestas ciudadanas que demandan medidas de control ante los efectos del turismo masivo sobre los recursos naturales y los servicios públicos.