
Arico es, hoy por hoy, el municipio que produce más energías renovables de Canarias. En sus 178 kilómetros cuadrados hay instalados 19 parques fotovoltaicos y dos eólicos: Mogán (situado por encima del Porís de Abona) y La Esquina (entre Abades y Villa de Arico). Pero en cola aguardan más de 30 proyectos de energía eólica con aerogeneradores de grandes dimensiones que multiplicarían notablemente la producción en esta zona de la Isla. Sus promotores ya se han puesto en contacto con el Ayuntamiento, aunque aún es pronto para saber cuántos saldrán adelante. Todo dependerá, en gran medida, de la cantidad de energía que se pueda aportar a la red.
Son molinos gigantes, de 160 metros de altura desde la base hasta la parte superior del aspa, equivalente a un edificio de 68 pisos, similares al instalado recientemente en el muelle de Arinaga, en Gran Canaria, según la información que maneja el Ayuntamiento. Cada iniciativa cuenta con una media de entre 6 y 8 aerogeneradores, lo que multiplicado por 30 daría un número de entre 180 y 240 nuevos aparatos para transformar el viento en electricidad, algo que técnicamente parece descartado. Los promotores, eso sí, piden que los proyectos sean considerados estratégicos para, de esa forma, acortar los plazos de los trámites administrativos. Cuatro de ellos están contemplados en la franja litoral del municipio, es decir por debajo de la autopista (TF-1), mientras que el resto afectaría a las zonas de medianías.
La alcaldesa de Arico, Elena Fumero, se opone frontalmente a la instalación de los parques en esta zona de costa por cuanto entiende que se trata de una franja estrecha de territorio y, sobre todo, porque afectaría negativamente a los vecinos de los núcleos de Tajao, La Jaca, Las Listadas, Abades, Punta de Abona y Las Maretas, aunque en este último caso el impacto se produciría por el parque La Aulaga, proyectado sobre suelo de Granadilla. “Estamos a favor de que nuestro municipio produzca energías renovables pero de manera ordenada. No a cualquier precio. Hablamos de unas instalaciones que generan ruido, vibraciones, efecto parpadeo (sombras al girar las palas), impacto visual y medioambiental, porque afecta a las aves”, señaló a este periódico Fumero. “Estos mismos argumentos nos valen también para poblaciones de medianías como Arico Viejo o Icor”. La alcaldesa demanda al Gobierno de Canarias una evaluación del impacto global ambiental de los nuevos parques “porque no es lo mismo hacerlo con uno que con 20”. Fumero reconoce su preocupación sobre la proliferación de pistas de acceso a los parques y sus consecuencias sobre el territorio, además del sistema de evacuación de la energía eólica a las estaciones del Porís, Abades y Tajao, únicas que recogen el caudal generado por los aparatos para introducirlo en la red. “La ordenación es competencia del Cabildo, que es el responsable de hacer un plan estratégico de infraestructuras eólicas de la Isla, aunque las autorizaciones corresponden al Gobierno”, señala. Elena Fumero admite que uno de los inconvenientes a la hora de regular la implantación de energías renovables en el municipio es no tener aprobado el Plan General de Ordenación, cuya tramitación está en manos del Ejecutivo regional. “Confiamos en que en breve plazo se apruebe”, señaló.
Comité de inversiones
El Comité de Inversiones del Gobierno de Canarias propuso en su última reunión celebrada el 15 de marzo considerar entre los 17 proyectos estratégicos los parques eólicos de Abades (7´05 megavatios) y del Complejo Ambiental de Arico (18.400 kilovatios). Tal catalogación conlleva un trato preferente que consiste en una reducción a la mitad de los plazos administrativos para su puesta en marcha.
La inexistencia de un núcleo principal de población -los 7.500 habitantes de Arico se dispersan por diferentes enclaves del municipio- es, a juicio de la mandataria ariquera, un obstáculo a la hora de que estas infraestructuras del viento no perjudiquen a los vecinos.
Por último, Elena Fumero, insistió en defender las energías renovables. “Apostar por ellas y reducir las emisiones de CO2 es de sentido común. El mundo va en esa dirección, pero pedimos que se haga de forma ordenada.”




