El Ayuntamiento de Arico presentó ayer decenas de alegaciones técnicas y jurídicas contra el proyecto de parque eólico marino Primavera, previsto en aguas frente al puerto de Granadilla, al considerar que sus impactos “alcanzan directamente el litoral ariquero, la actividad pesquera y los ecosistemas marinos del municipio”. El consistorio denuncia que el proyecto se califica como “experimental” pese a plantear 25 años de explotación, que su ubicación se sitúa fuera de las zonas previstas en la planificación estatal, que el estudio de impacto ambiental “carece de análisis sobre avifauna y cetáceos”, y que la ocupación de más de 441.000 metros cuadrados de superficie marina “compromete directamente la actividad de los pescadores del municipio”.
Así lo estima el alcalde, Andrés Martínez (PP), que aseguró que Arico “no puede asumir en solitario las consecuencias de un proyecto que, aunque se ubique fuera de su término municipal, tiene una afección directa sobre su costa, su actividad económica y su entorno”. Martínez reclamó “una revisión en profundidad del proyecto antes de cualquier decisión” y anunció que su gobierno no descarta “intensificar” las acciones administrativas ni coordinar posiciones con otras instituciones para frenar una iniciativa que considera “incompatible” con la protección del litoral y el equilibrio territorial.
La responsable de Medio Ambiente, Olivia Delgado (PSOE), lideró la articulación de las alegaciones. A su juicio, el planteamiento actual, “supone una amenaza directa para la ciudadanía de Arico, para nuestro medioambiente y para sectores esenciales como la pesca”. Delgado valoró que “no se puede sacar adelante un proyecto de estas características, trasladando sus impactos a un municipio que no obtiene ningún beneficio, pero sí asume las consecuencias sobre su economía”.
“El propio expediente reconoce que no existen datos de campo suficientes”, subrayó Delgado, lo que a su juicio “evidencia la falta de rigor del proyecto”. Uno de los frentes de mayor preocupación para el consistorio es el pesquero. El proyecto prevé la ocupación de más de 441.000 metros cuadrados de superficie marina, una extensión que, “compromete directamente el trabajo de los pescadores de Arico”. La exalcaldesa insistió en que esa ocupación pone “en riesgo un modo de vida tradicional”, y advirtió que el estudio de impacto ambiental no recoge una “consideración suficiente de los núcleos costeros”.






