La Plataforma Ecomarca para la Defensa y Protección del Sureste, conocida hasta ahora por liderar la oposición a los parques eólicos terrestres El Pilón I y II en Güímar y Fasnia, ha abierto un segundo frente en su lucha contra lo que considera “una planificación energética sin rigor ni participación ciudadana”.
La organización vecinal presentó en el día de ayer alegaciones dentro del periodo de información pública contra el proyecto del parque eólico marino Primavera, previsto en el litoral de Granadilla de Abona y en el entorno costero de Arico, exigiendo su denegación por incumplir la normativa ambiental, territorial y de protección de la biodiversidad, y advierte la afección directa a lo sebadales del Sur, espacio incluido en la Red Natura 2000 y de conservación prioritaria.
La trayectoria de la organización en este tipo de procesos es ya extensa. Tras la finalización del periodo de alegaciones a El Pilón I y II, la plataforma aportó 157 páginas junto a anexos, elaboradas con la colaboración de arqueólogos, botánicos y biólogos. Ahora, esa línea de actuación se vuelca sobre el litoral.
En concreto, el proyecto Primavera contempla la instalación de una plataforma flotante con dos aerogeneradores de 11 MW de potencia conjunta, con infraestructuras de evacuación eléctrica submarina y terrestre. Entre las alegaciones más sustanciales presentadas, la plataforma denuncia la “ausencia de una planificación energética actualizada que acredite la necesidad del proyecto y lo encuadre en una ordenación coherente del territorio y del espacio marítimo”.
“El propio estudio de impacto ambiental reconoce posibles afecciones sobre hábitats sensibles como los arrecifes, así como el aumento de la turbidez y la modificación del fondo marino durante las obras”, afirman. En cuanto a la fauna, advierten de la presencia de cetáceos, tortugas marinas y aves protegidas cuyos hábitats podrían verse “gravemente afectados”, y señala que los estudios aportados “presentan limitaciones metodológicas que impiden evaluar con rigor el alcance real de los impactos”. La plataforma también llama la atención sobre la falta de análisis adecuados del patrimonio natural y cultural subacuático.
En conjunto, Ecomarca concluye que el estudio de impacto ambiental “reconoce la necesidad de análisis adicionales”, lo que evidencia que el proyecto “carece de base técnica sólida para su aprobación”.







