
Reducir “la brecha entre la ciudadanía y las instituciones, para que la esperanza aglutine más que la indignación y para que la desafección retroceda”. Este es uno de los compromisos que la presidenta del Parlamento de Canarias, Carolina Darias, adquirió cuando el 1 de julio de 2015 declaró abierta la novena legislatura autonómica. El último paso en ese camino lo constituye el libre acceso, hasta ahora restringido, al registro de la institución a través de la web. Cualquier persona podrá controlar el trabajo de sus señorías y consultar las iniciativas que vayan entrando. Se trata de una decisión adoptada por la Mesa en aras de “fomentar la participación en la labor parlamentaria”. Si se cumplen los plazos, este acuerdo será efectivo a partir de abril.
Otras medidas de transparencia, ya en vigor, son la publicación de las compatibilidades, aprobadas para que los diputados y las diputadas que cobren por su dedicación exclusiva puedan ejercer determinadas actividades de carácter privado, y la declaración de rentas y bienes patrimoniales, que se adjunta al perfil de cada electo. Esta semana se difundió por primera vez el patrimonio de los altos cargos del Gobierno, pero la información que aporta está mucho menos detallada que la de la Cámara. La diferencia en páginas es de una a doce en algunos casos.
El secretismo se ha sometido a una moción de censura.



