“La mitad de los enfermos que necesitan cuidados paliativos al final de su vida no los reciben”

El responsable de elaborar el Plan de Cuidados Paliativos de Canarias, el doctor Marcos Gómez Sancho, reconoce las graves carencias que poseen estos servicios en el Archipiélago

El doctor Sancho es uno de los mayores especialistas del país en cuidados paliativos. / DA
El doctor Sancho es uno de los mayores especialistas del país en cuidados paliativos. / DA

Considerado uno de los precursores de los cuidados paliativos en España, el doctor Marcos Gómez Sancho fue el escogido por la Consejería de Sanidad para elaborar el plan regional de paliativos que contempla la Ley de Derechos y Garantías de la Dignidad de la Persona ante el Proceso Final de su Vida. El trabajo, pese a su experiencia, está resultando complejo, sobre todo porque en los últimos años Canarias se ha situado a la cola en cuanto a desarrollo de estos servicios.

-¿En qué situación se encuentran actualmente los cuidados paliativos en Canarias?
“Nuestra comunidad autónoma fue de las primeras en España, junto con Cataluña, donde se empezaron a desarrollar los cuidados paliativos hace unos 27 años, en el centro El Sabinal de Las Palmas, y posteriormente en el Hospital de Ofra de Tenerife. Durante los primeros años hubo un desarrollo muy importante, que desgraciadamente se frenó hace 10 o 12 años, por lo que podemos decir que estamos peor que entonces, entre otras cosas porque las necesidades han aumentado y los recursos han disminuido. Hemos pasado de ser prácticamente la primera región con mejor desarrollo de los cuidados paliativos, a estar entre las dos o tres últimas del país”.

-¿Y por qué se ha llegado a esa situación?
“Porque nos faltan muchos recursos y una gestión política adecuada, porque no había un programa como el que estamos diseñando. Se ha llegado a esta situación porque no ha habido una administración que apoyase a los profesionales y que tuviese iniciativa, como sí ocurrió hace 15 o 20 años. Por eso, era algo urgente poner en marcha este plan, y así lo entendió el nuevo consejero, que es un hombre muy sensible a este tema, porque antes incluso de ocupar la Consejería ya fue uno de los promotores principales de la Ley de Garantías de las personas al final de la vida”.

-¿Cuáles son las necesidades más acuciantes?
“Las necesidades son de todo tipo, porque actualmente solo tenemos una cobertura aproximada de cuidados paliativos para el 50% de los pacientes canarios que los necesitan. Por eso, hacen falta más camas de paliativos en los centros hospitalarios, más equipos de asistencia domiciliaria, porque así se contempla también en la ley canaria; hace falta mayor formación y capacitación de los profesionales de la red sanitaria del Servicio Canario de la Salud, porque los cuidados paliativos no los deben proporcionar solo recursos especializados, sino que todos los médicos y enfermeros del sistema deben arrimar el hombro y atender a los enfermos terminales. Y para eso hay que establecer un programa de capacitación adecuado. Luego hay problemas muy graves, como la falta de estabilidad laboral, porque como no existe especialidad no pueden salir a concurso las plazas, por lo que la inmensa mayoría de los profesionales que se ocupan de los cuidados paliativos son interinos, que llevan muchos años, algunos hasta 25, en la misma situación. Por eso, se podría crear una categoría profesional para dar más estabilidad a esos profesionales. Y hay un problema añadido de injusticia y falta de equidad, porque dependiendo de dónde vive una persona recibe una atención u otra, incluso dentro de las islas mayores”.
[su_pullquote align=”right”]”La ley de muerte digna está bien hecha, es clara y tiene una serie de directrices que hay que seguir”[/su_pullquote]
-¿Todas estas cuestiones están contempladas en ese plan?
“Sí. Se trata de un plan ambicioso, porque trata de dar respuesta a los problemas que tienen los pacientes con enfermedades avanzadas al final de su vida”.

-En el grupo de pacientes canarios que necesitan cuidados paliativos y no los reciben hay muchos menores, una problemática todavía más grave si cabe….
“Sin duda. En el caso de los menores todavía es mucho más grave, porque se calcula que la cobertura de cuidados paliativos para niños que los necesitan está solo en el 10%. En Gran Canaria hay un servicio pediátrico en el Hospital Negrín, pero en Tenerife no hay ninguno. Por eso, habrá que ponerlo en marcha, porque se trata de situaciones más dramáticas. Y no solo hay carencias en el caso de los menores, también en la equidad de las patologías. Por ejemplo, se atiende bien a los enfermos de cáncer, pero hay otros muchos que tienen las mismas necesidades y que la cobertura todavía es menor, como es el caso de las personas con insuficiencias orgánicas, pacientes con enfermedades de motoneuronas, con demencias muy avanzadas o personas geriátricos con pluripatologías”.
[su_pullquote]”El caso de los niños es si cabe más grave, porque solo el 10% de los que la precisan recibe esta atención”[/su_pullquote]
-¿Cuáles son los plazos que contempla el plan, en cuanto a desarrollo y puesta en marcha?
“Esperamos tenerlo terminado en marzo o abril del próximo año, pero en octubre queremos presentar un proyecto formal, para que se puedan discutir las líneas fundamentales y hacer los cambios que sean necesarios”.

-Este plan se incluye dentro de la Ley de Muerte Digna aprobada por Canarias en enero de 2015. Desde su experiencia, ¿cree que es una buena ley?
“La ley está bien hecha, es clara y tiene una serie de directrices, entre ellas las creación de este programa regional de cuidados paliativos, que es una consecuencia de esta ley. También se habla de que los enfermos que quieran ser tratados en sus domicilios puedan recibir esa atención; habla de actuaciones individuales para los pacientes que tengan que estar en el hospital, algo que actualmente no se cumple en toda la comunidad. Y a todo eso obliga esta ley”.

-¿Y se va a dotar esa ley de los recursos económicos necesarios para desarrollarla como es debido?
“Es de suponer que la intención del Gobierno es que así sea, porque no tendría sentido establecer un programa de cómo hay que hacer las cosas y no tener la voluntad de llevarlas a cabo. Por eso, se va a establecer una agenda para que en pocos años se ponga en marcha todo lo recogido en ese plan de cuidados paliativos”.