
El rap vive su mejor momento en España. No solo por la buena sintonía que tiene su espíritu reivindicativo con estos tiempos de crisis. Es que, además, ha aparecido una nueva generación de verseadores urbanos realmente interesante. Entre ellos, en un puesto destacado, está el zaragozano Sharif Fernández. 35 años, estudiante de Filología Hispánica y con tantas cosas que decir que también escribe poemarios. Este sábado (20.30 horas) estará en La Cascada de Santa Cruz presentando las temas de su último trabajo, Bajo el rayo que no cesa. Más de 1.200 personas no han querido perdérselo y ya tienen su entrada.
-¿Un loco de la palabra o un apasionado de la escritura?
“Soy un apasionado de la escritura. Y de la lectura, por supuesto”.
-¿Disfruta más delante del folio en blanco que en el escenario?
“Disfruto por igual. Hay dos momentos mágicos para mí en este oficio ingrato de la música. Uno es cuando estoy en la intimidad de mi casa escribiendo y el otro es cuando me voy a una ciudad que no es la mía, me subo al escenario y consigo que esos versos ericen la piel del público. Esos dos momentos justifican todo lo que hay entremedio, que es mucho y no siempre bueno”.
– Qué le inspira más, ¿la experiencia personal o la indignación colectiva?
“Siempre parto de la experiencia personal. Pero sin excluir otras emociones. En mis canciones hay un gran porcentaje de mí, pero también de lo que me rodea, de mi entorno y de lo que leo en los periódicos y en los libros”.
– ¿Qué cosas buenas ha tenido la crisis para los creadores?
“Muchas. La crisis es sinónimo de oportunidad. Pero lo mejor es que nos ha agitado. Vivíamos un poco amodorrados, en un estado de confort que no sé si nos pertenecía, con casa, coche y 200.000 euros de hipoteca. Como en jauja. Ahora somos conscientes de que todo eso se puede derrumbar”.
-¿Es posible vivir profesionalmente del rap?
“Por supuesto. Lo bueno que tiene este mundillo es que las personas que empiezan a hacer rap lo hacen por pura pasión. Es una música tan minoritaria que ninguno empezamos con aspiraciones de vivir de esto. A partir de ahí, si eres bueno, constante y tienes talento y rigor, el éxito te llega”.
-Rayden dice: “Yo no soy rapero, yo hago rap”. ¿Comparte el matiz?
“Suelo coincidir bastante con David (Rayden) en cuanto a la evolución que queremos para el rap. En un principio, al ser esta una música muy de la calle, los raperos nos sentíamos orgullosos de esa marginalidad. Pero el rap ha crecido y hoy ya forma parte de la industria. Funciona mucho en salas y festivales y esa distinción entre rapero y rap creo que se irá olvidando. La gente escuchará artistas de rap que le gusten igual que escucha a Leiva o a Sabina. Ese debe ser el objetivo final: hacer música con calidad y punto. Levantar fronteras es malo en cualquier ámbito de la vida”.
-También tiene un poemario en circulación (Lo vivido vivido). ¿Dirigido al mismo público al que canta?
“No hago distinciones de público. Nunca dejo de escribir y se trata de una colección de textos de los últimos años que, por una razón u otra, no llegaron a convertirse en canción. Lo puede leer cualquier persona con cierto grado de sensibilidad y amor por la lectura. Sé que hay poetas que me vapulean, pero me conformo con el que lo lea lo disfrute”.
– El buen momento que vive el rap también lo vive la poesía…
“Ha ocurrido siempre, pero es ahora cuando se ha dado cuenta la industria. Una de las cosas que amé siempre del rap es su proximidad con la poesía. Conforme el rap ha ido evolucionado y nos hemos quitado prejuicios, al final ha quedado la esencia y esta es muy parecida tanto al género cantautor como a la poesía. Son estilos que, a su vez, también han despegado al calor de la crisis. Porque otra de las cosas buenas que ha tenido este periodo es que ha despertado la pasión por la palabra. Ya no es solo una asunto de intelectuales”.
– ¿Qué concierto tiene preparado para esta noche?
“Para esta gira he cambiado el set y ahora llevo a Óscar como dj y a Morgan, que en mi opinión es uno de los mejores raperos del país. La gente se suele quedar boquiabierta con su calidad, además de que es un gran amigo. Serán dos horas de canciones, con mucho ritmo e intensidad”.




