
A última hora de la tarde del lunes, la Plataforma por la Dignidad consiguió que ingresaran a Francisco (nombre ficticio) en la Hospital Universitario de Nuestra Señora de La Candelaria (HUNSC) para ser tratado y estabilizado de sus múltiples dolencias.
Este vecino de Candelaria, con 45 años, sufre una enfermedad degenerativa (esclerosis múltiple) y malvive en una casa-cueva a la zona de Samarines, con la sola compañía de su perro y unos cuantos gatos, aunque una pareja de vecinos suelen ayudarle en la limpieza de la casa, en su aseo personal y en acercarle algunos alimentos.
Según los miembros de la Plataforma por la Dignidad, intentarán que Francisco esté hospitalizado los días o semanas que hagan falta, y de allí pueda ir ya a un piso adecuado a sus necesidades y posibilidades, o a algún centro sociosanitario, pero nunca más a esa casa-cueva en condiciones tan poco dignas y saludables, comentan desde la plataforma.
Hay que recordar que este vecino, que dispone de una pensión de invalidez, vive en una casa abandonada sin luz ni agua caliente y que hasta ahora, según se informa desde el Ayuntamiento de Candelaria, no ha querido ser atendido en ningún centro ni se ha mostrado interesado en ser trasladado a una vivienda de alquiler social.
La Plataforma por la Dignidad, en cambio, habla de la pasividad y el mirar para otro lado de los Servicios Sociales del Ayuntamiento de Candelaria, aunque aseguran que, gracias a la presión mediática y a las gestiones del lunes, se había conseguido que le restituyeran la atención domiciliaria -dentro del programa municipal Ayuda a Domicilio- que le habían negado todo este tiempo. Todo estaba preparado para que comenzaran las visitas hoy mismo, pero el traslado de Francisco al centro hospitalario ha retrasado ese servicio que comenzará a recibir una vez instalado en nueva vivienda si finalmente éste accede a la misma.




