La veintena de niños y niñas de tres años del CEIP Buzanada (cursarían 1º de Infantil) que inicialmente se les había anunciado que se quedarían sin plaza escolar en el colegio de su localidad será finalmente escolarizada en el centro educativo del núcleo. La solución llega tras el trabajo conjunto y mediación del Ayuntamiento de Arona y la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias, después de que las familias afectadas denunciaran públicamente la falta de plazas y reclamaran una respuesta inmediata de las administraciones competentes.
El conflicto se originó el pasado 25 de mayo cuando la dirección del CEIP Buzanada anunció que se ofertarían para el próximo curso, únicamente, 16 plazas de Educación Infantil, una cifra que, según los padres afectados, “no llegaba a cubrir ni la mitad de las solicitudes presentadas”.
Las familias, que se movilizaron en redes sociales, sostenían que durante las jornadas de puertas abiertas se les había comunicado que el “centro contaría con dos aulas de Infantil, pero finalmente solo se habilitó una de ellas”, aseguran, lo que dejaba fuera a aproximadamente a más de una veintena de menores.
PERJUICIO A LA CONCILIACIÓN LABORAL
Aquel cambio respecto a lo anunciado, según denunciaban los afectados, suponía un grave perjuicio educativo y familiar, ya que obligaba a numerosos hogares a escolarizar a sus hijos fuera del municipio, con las consiguientes dificultades para la conciliación laboral y familiar.
En su reclamación, las familias pusieron el foco además en un edificio público situado frente al colegio, inaugurado en su día como centro cívico y cerrado desde entonces, que durante años había acogido aulas de Educación Infantil del propio CEIP.
Tras la movilización de las familias, la Consejería de Educación había avanzado a este periódico que se encontraba trabajando conjuntamente con el Ayuntamiento para resolver el asunto, si bien matizaba en un primer momento que “solo obtendrían plaza los menores pertenecientes al área de influencia del centro”.
Finalmente, ambas administraciones han acordado una salida que permite a todos los niños afectados acceder al colegio más cercano a sus domicilios, poniendo fin al conflicto.
La alcaldesa, Fátima Lemes, explicó a este periódico que, tras atender el concejal de Educación, Héctor Reyes, a los padres y madres afectados y mediar con la Consejería, ambas administraciones han logrado articular una salida. “Hemos tramitado una solución que evita que las familias tengan que escolarizar a sus hijos fuera de Buzanada”.






