Los equipos de búsqueda han localizado este miércoles el cuerpo sin vida del niño de dos años que desapareció en un lago de un complejo hotelero de Disney World, cerca de Orlando (Florida), después de ser atacado por un caimán.
Los buzos han hallado el cadáver sumergido a unos 10 metros de la costa del lago, según ha explicado en rueda de prensa el sheriff del condado de Orange, Jerry Demings. El cuerpo estaba “intacto”, sin mordeduras del animal, por lo que las autoridades sospechan que el menor murió ahogado.
El niño, que ha sido identificado como Lane Graves, pertenecía a una familia de Nebraska que estaba relajándose en la orilla del lago cuando se produjo el ataque. El padre entró en el agua e intentó arrebatarle el niño al reptil, sin llegar a lograrlo, y sufrió heridas en las manos.
Los padres alertaron entonces a un guardia del ataque del caimán, que las autoridades creen que mediría entre uno y dos metros de largo. Tras el aviso a las autoridades, se decretó el cierre de la zona y comenzó la búsqueda del pequeño con personal en el lago y con un helicóptero sobrevolando la zona.
En el lugar no había señales que advirtiesen de la presencia de caimanes aunque sí hay anuncios que desaconsejan el baño en el lago artificial de los Siete Mares. Durante la búsqueda, los equipos de rescate han localizado al menos a cuatro animales.
El Grand Floridian es un complejo hotelero de lujo propiedad de Disney. Es uno de los tres hoteles que están conectado con el tren monorraíl, a una parada del Parque Reino Mágico, en Disney World. Un responsable de Disney ha asegurado que la compañía está “devastada” por lo que ha sucedido.





