TENERIFE

Los tesoros del puerto de Santa Cruz

El interior de la zona portuaria de Santa Cruz guarda algunas de las piezas del patrimonio histórico monumental e industrial que reflejan la especial relación de la capital con el mar y los barcos

Los tesoros del puerto
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Puede que para algunos no sean más que simples objetos decorativos, relacionados con el entorno en el que se ubican. Una hélice, un falúa, una marquesina o los trozos de un antiguo muelle. Sin embargo, todas estas piezas que se encuentran dentro del puerto de Santa Cruz, son piezas del patrimonio histórico-monumental de la capital, algunas más recientes que otras, que se han visto que, gracias a la colaboración de la Autoridad Portuaria y al empeño inestimable de la Tertulia Amigos del 25 de Julio, rehabilitadas y colocadas en el interior del puerto. Es posible que, con el tiempo, cuando realmente se conecte la ciudad con el mar, se pueda apreciar mejor la importancia de estas piezas únicas de la historia industrial de una ciudad que es capital porque el puerto le permitió acceder a ese título.

Un recorrido por el interior del puerto permite encontrar trozos de historia como los dos que se ubican en la entrada del Muelle Norte. El primero de ellos es la hélice del crucero Canarias, barco que durante sus 40 años de servicio, fue el buque insignia de la Marina de Guerra española, considerado por la Armada como el más famoso del siglo XX, navegó más de 700.000 millas y tomó parte directa en 52 acciones de guerra y participó en otros tantos eventos. La hélice fue entregada a la ciudad para su exposición pública en 1980. Justo al lado de esta pieza se ubica la falúa Práctico número 1, donada en 2003 y restaurada por la Autoridad Portuaria en 2008. Esta embarcación fue construida en 1945 en los astilleros que existían en la playa de Los Melones y fue el primer barco de los prácticos del muelle de Santa Cruz.

En ese paseo por el puerto, frente a Valleseco, se encuentra la antigua locomotora de vapor F6, una de las cinco fabricadas en Alemania que llegaron al puerto tinerfeño entre 1924 y 1928. La F6 fue la única que no se llevó al desguace, cuando dejaron de prestar sus servicios en 1965. El trabajo de estas locomotoras era el de transportar, desde la montaña de La Jurada, la piedra con la que se hicieron las escolleras de los muelles Sur, Ribera y Norte; rellenaron las avenidas Marítima y Anaga; entullaron el hueco dejado por el castillo de San Cristóbal y la caleta de Blas Díaz, dando lugar a la plaza de España, el Cabildo Insular y el palacio de Correos.

Otra de las piezas que se puede contemplar son las grúas con las que se alivió el intenso trabajo de los trabajadores portuarios que, hasta bien entrado el siglo XX, tenían que desarrollar la estiba y desestiba a mano. Lamentablemente las primeras grúas desaparecieron pero al menos se conservan las que llegaron en la década de las 50. Una de ellas es la grúa de Pórtico 6T-1, expuesta en la primera alineación del Muelle de Ribera. Es una de las seis grúas eléctricas de pórtico que llegaron en 1959. Otra de las grúas que se conserva es una de vapor, ubicada frente a la Escuela de Naútica, la número 2261, fabricada en 1920. Fue instalada en el muelle carbonero de Valleseco para llevar a cabo las labores de carga y descarga de las gabarras.

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Grúa 6T-1. Esta grúa de pórtico llegó al muelle capitalino en 1949 y vino a suplir las labores manuales que hasta entonces hacían los estibadores. / DA

La Farola del Mar

Sin duda, el que fuera el primer faro de orientación que entró en funcionamiento en Canarias, la Farola del Mar, es uno de los elementos más significativos y más reconocidos dentro del patrimonio histórico del puerto de Santa Cruz. Instalada en el Muelle de Enlace tiene más de 150 años. Junto a este faro, la conocida como Marquesina, también representa parte de la historia de un puerto que fue creciendo en tamaño e importancia. En este caso la estructura fue un encargo, en 1913, de la Junta de Obras del Puerto al arquitecto Antonio Pintor y Ocete (1862-1946) del proyecto de un pabellón para el desembarco de viajeros que recibió el nombre de Marquesina.

El ancla del Theseus, el próximo hito a restaurar

En la presentación del último proyecto en el que Tertulia y puerto colaboran, el paseo de visitantes ilustres del muelle de Santa Cruz, el presidente de asociación Amigos del 25 de Julio, José Luis Ledesma, avanzó que el próximo proyecto en el que se colaborará la Autoridad Portuaria es en la restauración del ancla del Theseus, el buque insignia de Nelson, que se encuentra ubicada delante de la Comandancia de Marina de Santa Cruz, en la avenida de Anaga.