
El misil aparecido en Vallehermoso (La Gomera) el pasado 23 de mayo no tenía carga explosiva alguna dado que se trataba de un modelo desprovisto de la misma y que se utilizaba para el adiestramiento del piloto en cuestión. Así lo prueba la propia imagen difundida del artefacto, donde se puede leer con claridad la leyenda “cabeza de guerra inerte”.
Según adelanta la web especializada www.defensa.com, se trata de un misil inerte carente tanto de cabeza de guerra como de motor de combate, a tal punto que lo único que portaba era el sistema de guiado infrarrojo necesario para el lanzamiento, sin duda objeto del ejercicio.
Por lo que respecta al modelo en sí, se trata de un misil AIM JULI, fruto de una modernización llevada a cabo por el Centro Logístico de Armamento y Experimentación del Ejército del Aire junto a la firma alemana BGT partiendo de los AIM-9P. Es un misil aire-aire de los llamados “dispara y olvida” que persigue la fuente de calor emanada del objetivo y que, una vez próximo al mismo, una espoleta láser activa la carga explosiva, de unos 12 kilogramos. Dado que el alcance de este tipo de misiles es de 18 kilómetros, cabe suponer que se extravió en unos ejercicios efectuados sobre la Gomera.
Si bien no tenía explosivo, sus tres metros de longitud y sus 80 kilos de peso sí que pudieron causar algún daño a la población.
Se activó a los artificieros de la Guardia Civil adscritos al aeropuerto Tenerife Sur
Más allá de la anécdota que supone el hecho de que se hablase de desactivación de un artefacto cuyo exterior ya anuncia con claridad que se encuentra carente de explosivo alguno, llama la atención que para el servicio de su recogida se alertase a los artificieros destinados por la Guardia Civil en el aeropuerto Tenerife Sur, en vez de alertar a los especialistas del propio Ejército del Aire, con independencia de que el Instituto Armado abriera diligencias por lo acaecido, lo que por otra parte es lo legalmente establecido. Lo cierto es que todas las pistas apuntan hacia la base de Gando, ya que la mayoría de los misiles como el hallado en Vallehermoso, del modelo AIM JULI, son empleados por los F/A-18A del Ejército del Aire que se encuentran destinados a la referida base aérea situada en Gran Canaria.
Ello se debe a que este tipo de aviones heredaron los stocks de este modelo de misiles, anteriormente utilizados por los Mirage F-1, dados de baja en la actualidad.
Lo que resta por averiguar es quién perdió el misil aire-aire, cuándo y por qué.



