
Pedro Rodríguez Ledesma, el carismático futbolista ariquero del Chelsea, asistió ayer en su municipio natal al acto de recepción del comedor escolar del Centro de Enseñanza Infantil y Primaria (CEIP) El Río, adquirido por su fundación y la Obra Social La Caixa para donarlo al pueblo. Con esta acción los niños tienen garantizado los próximos años el servicio de desayuno y comedor, una vez que el colegio ha dejado de percibir las ayudas oficiales para el módulo de alquiler. Actualmente, 35 niños y niñas hacen uso de estas instalaciones, según explicó la directora del centro, Laura Serrano, que destacó el esfuerzo realizado en los últimos años para conseguir este objetivo.
“Soy de aquí”, fue lo primero que dijo el delantero de la selección española, “y con la ayuda de La Caixa hemos podido hacer realidad este proyecto para ayudar a las familias de El Río”. El exfutbolista del FC Barcelona no perdió la sonrisa en ningún momento y se ganó el cariño de todos firmando autógrafos y haciéndose fotos con padres, madres, profesores, miembros de la Corporación y casi medio centenar de niños que se mostraron exultantes con su ídolo. Ninguno se quedó sin su recuerdo.
Aitor Marrero, miembro del patronato de la fundación, subrayó la apuesta personal de Pedro Rodríguez por ayudar a su pueblo y admitió que las negociaciones habían sido “duras” para reducir el precio de la operación. “Finalmente lo pudimos asumir y acabamos con la incertidumbre”, afirmó. Jesús Álvarez, director del área sureste de Tenerife de Caixabank, señaló que la entidad “no podía dar la espalda a una iniciativa que va a ayudar a tantas familias de aquí”.

Por su parte, la alcaldesa de Arico, Elena Fumero, manifestó que la compra del inmueble del comedor escolar garantiza su funcionamiento. “Hoy es un día importante para la comunidad educativa”. La regidora entregó a la Fundación Pedro Rodríguez Ledesma y a la Obra Social de La Caixa sendas insignias y libros editados con motivo del primer centenario de la concesión del título de Villa a esta localidad sureña.
Tras las intervenciones en el salón de actos, los asistentes visitaron el comedor, un módulo prefabricado, con servicio de cocina integrado, donde fue colocada una placa a la entrada en recuerdo de la donación.
Gran expectación
A su término, Pedro Rodríguez entregó a la directora del centro una camiseta del Chelsea dedicada con el dorsal 17, su número en el club londinense la temporada pasada. Por fuera le esperaban en fila una treintena de niños a los que, uno por uno, firmó camisetas del FC Barcelona y de la selección española, botas de fútbol, fundas de móvil y hasta estampó su firma en la frente y el cachete de dos jovencísimas admiradoras que le prometieron no lavarse la cara en mucho tiempo.




