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La rápida respuesta contra el fuego deja en sustos los dos primeros incendios del verano

Las llamas prendieron a primera hora de la tarde en el monte de La Esperanza y dos horas después en el de La Victoria; hubo corte en la TF-24
incendio en Tenerife

La pronta respuesta de los efectivos de emergencias dispuestos para combatir esa lacra crónica de nuestras Islas que suponen los incendios forestales convirtieron ayer los dos primeros incidentes de cierta peligrosidad registrados en lo que va de verano en poco más de unos sustos. Ambos conatos se registraron en sendos montes de Tenerife y con poco más de dos horas de diferencia, resultando el primero, acaecido en los montes de La Esperanza (término municipal de El Rosario) el de mayor entidad de los dos.

Apenas marcaba el reloj la una y media de la tarde cuando se detectó el fuego a la altura del punto kilométrico 14 de la TF-24, vía que conduce desde La Laguna hasta el Parque Nacional del Teide. Al poco ya empezaron a operar en el lugar las brigadas forestales y los helicópteros, siempre decisivos en estos casos y más aún cuando se interviene pronto, como era el caso. Esa acción combinada por tierra y aire permitió controlar el fuego en apenas unas horas, con un balance de aproximadamente hectárea y media afectada. Se da la circunstancia de que tuvo que interrumpirse el tráfico por la TF-24 desde el kilómetro 8 al 14 ya citado. También merece reseña el hecho de que, como medida preventiva, el numeroso público que acudió a la Subida automovilística de Los Loros, dentro del término municipal de Arafo, fue conducido hacia la costa al coincidir su término con la referida emergencia.

Cuando aún no se había controlado el incidente de La Esperanza y ya se habían sobrepasado las cuatro de la tarde llegó el aviso del segundo conato, éste en el municipio de La Victoria de Acentejo. Fue concretamente en la zona conocida como Los Dornajos donde las llamas incidieron en unos 400 metros cuadrados de zarzas y matorrales. Con la maquinaria anti-incendios ya en pleno funcionamiento, en apenas una hora ya se había controlado el fuego en La Victoria y, al poco, se estabilizó el de La Esperanza, que dos horas después ya estaba controlado. Retenes de las brigadas forestales vigilan que no se reactive el fuego en la zona.

Cabe recordar que todo ello sucede cuando aún la Isla padece las consecuencias de un alza de los termómetros que ha obligado a extremar la prudencia en nuestros montes, donde sigue estando prohibido encender cualquier tipo de fuego hasta nueva orden.

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