Samantha, la primera entrenadora del CD Tenerife

Será la segunda responsable del juvenil B blanquiazul, formará pareja técnica con el idolatrado Cristo Marrero y sueña con dirigir, algún día, a un equipo profesional

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Samantha Tormo Mongan. Conviene no olvidar el nombre, que a priori le sonará de poco. Sin embargo, pasará a engrosar la historia blanquiazul como la primera mujer que ejerce el cargo de entrenadora en el CD Tenerife. Absolutamente ninguna otra fémina ha habido en los 94 años de historia azul y blanca. Formará pareja en el banquillo del juvenil B con el idolatrado Cristo Marrero y DIARIO DE AVISOS tuvo la ocasión de entrevistarla.

Su apariencia la delata. Su pelo rubio y sus ojos azules indican su procedencia inglesa, nació en Chester, no obstante su acento peninsular confunde. “Empecé a caminar con dos años y desde entonces tengo un balón en los pies. Ya jugaba federada a los ocho en Valencia. Soy inglesa, pero me vine a España con seis o siete años y a los ocho me metieron a jugar directamente con chicos de edad alevín. Jugué hasta los 12, que es la edad tope permitida. Luego pasé a las féminas en las categorías más bajas, pero escalé hasta lo que hoy en día es el Valencia CF. Jugué un año con el Levante en Primera División y me vine a estudiar a la Isla”, explica Sam, como se le conoce en el mundillo futbolístico.

Y en Canarias lleva viviendo desde hace seis años. Tiempo suficiente para haber pasado ya por varios equipos de la Isla (U.D. Tacuense, C.D. Sauzal, Atlético Perdoma, C.D. Laguna, CD Echedey y UD Coromoto) y ahora recalar en las filas del representativo, con el que ha llegado a un acuerdo para convertirse en la ayudante de todo un emblema para la afición, el zoquero Cristo Marrero.

“Ha sido clave como jugador y ahora es clave como entrenador. Es una alegría compartir junto a él las vivencias del equipo, ser su mano derecha y hacer básicamente lo mismo que él”, comenta Samantha, quien afronta esta enorme reto con una gran dosis de optimismo. “Acepto este reto con ilusión y mi compromiso será máximo. Es una gran responsabilidad estar junto a Cristo Marrero entrenando a los juveniles. Observaré cada palabra que diga, tanto él como el resto de entrenadores que están en la cadena de filiales”.

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Su contacto con el CD Tenerife es relativamente reciente. Impartió a los entrenadores del fútbol base el curso de Inglés especializado en el fútbol. Allí coincidió con Sesé Rivero, el coordinador de la cadena de filiales de la entidad. “Él, junto a Valdo me enseñaron como se trabaja en el club y siempre he tenido buenas sensaciones con ellos”, abunda esta joven aprendiz de entrenadora, quien sin embargo no debutará en los banquillos el próximo curso. “Estuve tres años entrenando al Coromoto y en Valencia entrené a una selección Sub16 de féminas con apenas 18 años”, relata. Es entrenadora regional, además de poseer otras múltiples titulaciones relacionadas con su lengua materna. Este año comienza a sacarse el carnet de entrenador nacional y quién sabe sí algún día se convierta en la primera entrenadora en dirigir a un profesional. ¿Y por qué no al CD Tenerife?

“Eso siempre será un sueño para mí y para cualquier mujer que quiera ser entrenadora. Es difícil, pero no imposible”, comenta esta profunda conocedora del deporte rey, que a su vez es su verdadera razón de existir.

“Ni mis padres ni mi hermano son futboleros. No sé de donde me viene esta afición, pero la tengo desde siempre. El fútbol es toda mi vida y si no lo tengo, no soy nada”, asegura.

Sobra decir que Samantha ya es una incondicional más del cuadro tinerfeño que sueña con el ascenso de categoría del primer equipo a Primera División. Bajo su criterio, hay mimbres para lograrlo y todo lo fundamenta en el gran entrenador que tiene el equipo sentado en el banquillo. “Martí es otro ejemplo a seguir. Estuvo aquí y sabe lo que trasmite este club. Es serio, trabajador y se comunica bien con los jugadores, por lo que la próxima puede ser una preciosa temporada. Todo Tenerife cree en él y eso hace que él se sienta mejor”, afirma.

UNA MEDIOCENTRO POLIVALENTE
Samantha comienza a jugar al fútbol con 10 años en los alevines del CF Sillas (Valencia), para luego pasar por el Colegio Alemán, donde militó durante siete temporadas, pasando por todas sus categorías. Luego recaló en la UD Manises, de Segunda Categoría Nacional. Pero sería en la UD levante donde dio un paso importante en su carrera deportiva.

Era mediocentro, tanto ofensiva como defensiva. “Jugué cedida por el Levante en el Tacuense y tuve una buena temporada”, comenta Sam, quien se debate entre seguir en activo o definitivamente orientar su futuro hacia la complicada labor de los banquillos. “Yo sigo en activo. El año pasado jugué en el Echedey y la próxima temporada ya se verá si puedo seguir jugando. Mi ilusión ahora es meterme en los banquillos, pero no logré asentarme en Primera División, por lo que quiero enfocarme en seguir evolucionando en los banquillos”, señala.

Sus referentes como entrenadores son Sampaoli, Bielsa, Mourinho y Guardiola, aunque no se identifica de manera concreta con ninguno. “Lo bueno es coger un poco de todos”, apunta Samantha, quien tiene claro que lo que nunca puede faltar es exigencia en el equipo. “Me da igual que sean niños o chicos de 18 o 19 años”, que es justamente la edad que se va a encontrar en el vestuario del Juvenil B. “No me gusta que me dominen y suelo ir a por los rivales”, concluye este gran proyecto de entrenadora.

[su_note note_color=”#d0d3d5″ radius=”2″]La época dorada que vive el fútbol femenino bajo su punto de vista
Sobra decir que el fútbol femenino está viviendo una época dorada en la Isla. La consolidación de la UD Granadilla en Primera División y el ascenso del Tacuense a la misma categoría, han provocado que el fútbol femenino esté en boca de todos. Pero esto nunca antes había sido así. “Cuando llegué vi a las chicas que no tenían ilusión y no terminaban de creerse que podían estar en Primera como el Barcelona o el Atlético de Madrid. Luego sí se lo creyeron, como el Granadilla y lo consiguieron. Solo faltaba que un equipo femenino se metiera arriba para que de verdad la gente se ilusionase”, opina Sam al respecto[/su_note]