santa cruz

La Refinería, obligada a “garantizar” la salud de la población más vulnerable

El Gobierno de Canarias saca a exposición pública la modificación del permiso ambiental a Cepsa y en el que se reducen los límites de emisión de azufre, como establece el Plan del Aire
Imagen de archivo de la Refinería de Tenerife. | DA
Imagen de archivo de la Refinería de Tenerife. | DA

La Refinería de Santa Cruz deberá “garantizar” la salud de la población más vulnerable, incluidos los niños, ante las emisiones de dióxido de azufre, y deberá hacerlo mediante la aplicación de protocolos de prevención que, a su vez, estarán supeditados a los propios planes de actuación que el Gobierno de Canarias ponga en marcha relacionados con la protección de la salud. Esta es, de forma resumida, una de las principales novedades que se desprenden de la revisión de la autorización ambiental integrada de la Refinería y que la vicenconcejería de Medio Ambiente del Gobierno de Canarias, inició de oficio para ajustar el permiso a los condicionantes recogidos en el Plan de Calidad del Aire de Santa Cruz para la reducción de dióxido de azufre (SO2). El texto, según publicó ayer el Boletín Oficial de Canarias (BOC), estará en exposición pública durante 20 días, fecha tras la cual, si no hay alegaciones, pasará a convertirse en definitivo. Las modificaciones recogidas imponen a la Refinería, no solo la reducción de emisiones de SO2, tal y como establece el Plan de la Calidad del Aire, sino también una serie de protocolos dirigidos a evitar, en la medida de lo posible, la contaminación por azufre. “Este protocolo deberá permitir la adopción por la instalación de medidas que, en el marco de los planes de acción a corto plazo, garanticen la protección de la salud, particularmente en cuanto a la población vulnerable, incluidos los niños”. De esta forma, el Gobierno regional viene a reconocer que la contaminación por azufre que venía sufriendo la capital durante la actividad de refino (ya suspendida por la industria), ha producido un daño en la salud de las personas.

Los condicionantes de la nueva autorización ambiental a Cepsa, titular de la instalación, la obligan a contar con un protocolo específico de funcionamiento que prevenga la superación de los niveles de calidad del aire que puedan suponer un riesgo para la protección de la salud. Estas medidas estarán y vinculadas a su vez “a la aprobación de planes de acción a corto plazo por las autoridades competentes”.

Emisiones
Tal y como establece el Plan de Calidad del Aire de Santa Cruz, la modificación de la autorización ambiental a la Refinería constata la reducción del límite de emisiones de azufre, que el plan establecía en el 29% con respecto a la autorización vigente. Así, el valor límite de emisión de la burbuja de dióxido de azufre se reduce hasta los 330 microgramos por metro cúbico (µg/m3). En cuantos a los niveles a partir de los cuales se deben poner en marcha los protocolos de seguridad, estos se sitúan en los valores de 350 µg/m3 cada media hora y de 250 µg/m3 a la hora. Si se alcanzan estos valores, la industria tendrá que aplicar las medidas necesarias para reducir los niveles de emisión.

El protocolo, que la industria debía hacer llegar al Gobierno de Canarias también en el espacio de 20 días desde que se le comunicó las condiciones de la nueva autorización, especificará las medidas concretas que se activarán y que deberán garantizar una reducción de las emisiones con un criterio de proporcionalidad respecto al porcentaje de superación entre niveles medidos y l activación.

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