la palma

Los vecinos de Fuencaliente se resisten y quieren defender sus casas de las llamas

La necesidad de garantizar la seguridad de las personas, más allá de las pérdidas materiales, provoca serias tensiones

Desesperación y angustia. Los vecinos de Los Canarios, en Fuencaliente, pero también los del barrio de Los Quemados y Las Caletas, no quieren abandonar sus viviendas. Los más pequeños de la casa, junto a sus madres y los abuelos salieron la misma tarde del jueves, segunda jornada del incendio forestal que ya se ha cobrado 3.500 hectáreas y que entró en Fuencaliente con virulencia esa misma noche.

Los hombres, especialmente aquellos más jóvenes que aseguran conocer el terreno, y los padres se niegan a abandonar las viviendas aún a costa de poner en riesgo sus vidas. “Si no estamos aquí para defender la casa, se quema. Fue lo que ya nos pasó en el incendio de 2009, el que nos llegó de noche desde Mazo; se salvaron las casas de los que se quedaron a enfriar, pero las demás se quemaron”. Los agentes de la Policía Canaria se muestran visiblemente incómodos frente a esta situación. Saben que si las llamas cobran mayor proximidad con las viviendas, tendrán que forzar la salida de los hombres que quieren defender sus hogares y sacarlos escoltados por su propia seguridad. Se vivieron momentos de tensión a lo largo de toda la jornada de ayer y el pulso era evidente.

La situación es bien conocida por las autoridades, que aprovechando cada una de sus comparecencias públicas no se han cansado de recordar que “la prioridad es la seguridad de las personas”.

Entre las decisiones más criticadas por los vecinos, pero más necesarias desde un punto de vista técnico y en virtud de evitar riesgos innecesarios, se encontraba el corte del suministro eléctrico ordenado en el marco del protocolo de actuación. Esta decisión, recordaban los vecinos, “impide que tengamos agua, no podemos bombear agua para defendernos del fuego. Estamos desamparados”.

Fernando Clavijo, presidente del Gobierno de Canarias, aprovechó cada ocasión que tuvo ayer para, como hiciera también su consejera de Política Territorial, Sostenibilidad y Seguridad, la palmera Nieves Lady Barreto, recordar que “aunque en ocasiones hay que tomar decisiones incómodas, como el desalojo de viviendas y que a priori pueden no entenderse, son decisiones que no queda mas remedio que tomar; estas decisiones están orientadas, en primer lugar, a proteger a las personas; en segundo lugar, a proteger las viviendas, y en tercer lugar, a extinguir el incendio. Esas son las prioridades de la emergencia”. El propietario de una casa de campo en Mendo, en El Paso, ya fue denunciado por la Guardia Civil la tarde del miércoles, horas después de que el incendio se declarase en Jedey, tras negarse a abandonar la vivienda. Afirmó que “salvé lo mío y luego me pusieron la denuncia como a un delincuente cualquiera”. Cualquier miembro de las fuerzas de seguridad tanto a nivel regional como estatal recuerdan el fallecimiento de Francisco Santana, un técnico con una experiencia profesional en la extinción de incendios con más de 20 años acumulados de experiencia, que perdió la vida cuando luchaba contra el fuego en la escarpada zona de El Campanario, en el barrio pasense de Jedey. Y es que, señalan, “la evacuación de las personas constituye la medida más eficaz en la lucha contra los daños que el incendio pueda provocar, pues implica el resguardo del bien más valioso, la vida”.

Dolor por la pérdida

La isla de La Palma se sumó ayer, horas antes de que el cuerpo de Francis Santana fuera incinerado en su última despedida por familiares, amigos y representantes públicos, al minuto de silencio promovido por distintas administraciones públicas y colectivos de emergencias de toda España en recuerdo del agente del Servicio de Medio Ambiente del Cabildo.

El presidente del Cabildo de La Palma, Anselmo Pestana, se sumó a ese minuto de silencio así como Fernando Clavijo, presidente del Gobierno canario, antes del comienzo de la comparecencia en la que se actualizó la información sobre la evolución del incendio forestal que sigue asolando a la Isla desde el miércoles. Asimismo, la consejera insular de Emergencias y Participación Ciudadana, Carmen Brito, y el consejero insular de Medio Ambiente y Servicios, Juan Manuel González, mantuvieron ese minuto de silencio en el Centro de Visitantes del Parque Nacional de la Caldera de Taburiente, junto a la Casa Forestal de El Paso, donde Francisco realizaba su tarea habitualmente.

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