
Es la alcaldesa más mediática de Tenerife, por sus ocurrencias y por su indiscutible don de gente, que se acrecienta aún más cuando la albahaca inunda Güímar como sinónimo de la llegada de una nueva Bajada de El Socorro.
-¿Qué significa para Carmen Luisa Castro unas fiestas con la tradición de El Socorro?
“Para mí como para todos los güimareros, la Bajada de El Socorro es la fiesta más seguida del municipio y estoy recalcando que estas fiestas, a nivel municipal, ya se nos desborda y cada año nos vemos obligado a pedir más medios, sobre todo en seguridad, a la Subdelegación del Gobierno para tener más policías. La gran novedad este año es que esta será la primera Bajada geolocalizada, porque la vamos a seguir por GPS. Cada carroza tendrá su GPS e incluso la Virgen portará uno para seguir su recorrido y si pasa alguna incidencia poder actuar con rapidez. Estas fiestas mueven mucha economía, pero insisto que no estamos viendo desbordados porque a estas fiestas viene gente de todo el Valle y de todo Tenerife, incluso de otras islas”.
-¿En cuánto se han incrementado las medidas de seguridad con respecto a otros años?
“Aparte de la iniciativa novedosa del GPS, hemos realizado también otros cambios. El año pasado se cerró herméticamente la entrada de vehículos al caserío de El Socorro y este año si vamos a dejar, desde la plaza del Charco hacia el sur, dejar aparcar coches a condición de que no abandonen el lugar hasta las 11 de la noche, una vez concluya la procesión de las Candelas. El hospital de campaña se traslada fuera del caserío, en una nave del Polígono que nos ha cedido un empresario y así evitamos que estén entrando y saliendo ambulancias”.
-A usted, por lo que entiendo, le gustaría disponer por ejemplo de las ayudas que recibe Candelaria del Cabildo y del Gobierno para realizar las fiestas de la Patrona.
“Es evidente que municipalmente las fiestas de El Socorro se nos va de las manos, y aunque el Cabildo nos ha ayudado este año con algunos conciertos, nos gustaría un mayor apoyo, si bien entiendo que la patrona de Canarias es la patrona. Recuerdo que Ricardo Melchior y yo hicimos una petición al Obispado para que nombrara a la Virgen de El Socorro copatrona de Tenerife, junto a la Virgen de los Remedios, pero eso está en manos del Obispado y no queremos insistir en ello. También me gustaría destacar que muchos de los gastos de estas fiestas lo cubren la Mayordomía de la Virgen, cuyos camareros se encargan de sufragar, por ejemplo, los enrames y algunos brindis”.
-A estas fiestas vienen muchos araferos. ¿No es hora, un año después, de acabar con esa raya azul?
“La raya azul no nos desune, todo lo contrario, sirve para evidenciar donde se están poniendo los recursos económicos del Ayuntamiento en el Polígono. Y esa raya, además, sirve para que los ciudadanos, si sufren algún accidente de tráfico o ven a una arqueta mal sepan a qué administración dirigirse”.
-Güímar se ha gastado más en fiestas de lo que tenía presupuestado. ¿En la Bajada ha tirado usted la casa por la ventana?
“No. En la época de la crisis se empieza a bajar la partida de la Concejalía de Fiestas. ¿Qué ha pasado este año? Que no contábamos con la piscina. ¿Y dónde teníamos que sacar dinero para pagar la apertura de la piscina? Pues, de las partidas de deportes y fiestas. La piscina tiene ahora unos ingresos y ahora se hará una modificación de crédito, pero siempre en época de crisis es normal que se critique lo que se gasta en fiestas. Yo vengo de las comisiones de fiestas y quieras o no, toda esa gente que mueve los barrios, saben que las fiestas son una ayudita para mucha gente. Esa es la idiosincrasia que tiene Güímar, que tiene nada menos que 86 fiestas en el año y hay barrios que ya hacen dos fiestitas y el Ayuntamiento muchas veces lo que hace es el mantenimiento de esos lugares a través de Obras y Servicios. Tengo claro que gracias a las fiestas se están manteniendo los barrios”.
-¿Y usted cómo va a bajar El Socorro, caminando o saltando?
“Algún brinco me pego. Ese brinco expresa la alegría y devoción que se siente por El Socorro. Todavía recuerdo la anécdota del año pasado cuando cayó a las siete de la mañana un manto de lluvia que hizo temer por la suspensión de la Bajada. En el momento que don Pedro (párroco) dice “vamos a poner a la Virgen en la puerta de la Iglesia”, se empiece a despejar el día y toda la gente gritando “sal Madre”. Ahí se da cuenta uno de la devoción que se siente por la Virgen y la importancia de estas fiestas”.
-¿Está de acuerdo con el párroco Pedro Pérez cuando denunció que algunos políticos solo van a figurar a la procesión?
“Los políticos no están obligados a ir a los actos religiosos, pero es una oportunidad que tiene para que la gente se acerque y te conozca y no esté encerrada en el despacho. Tiene razón don Pedro cuando dice que si vas a la procesión y no a la misa es como si vas al brindis y no al acto, y sobre todo en la misa del Corpus, a la que tienen la obligación de ir los concejales, junto al viernes Santos y San Pedro, según se recoge en el reglamento de Distinciones y Honores de Güímar”.
Hablemos de política
La salida del nacionalista Javier Mederos del grupo de Gobierno ha vuelto a reabrir la posibilidad de una moción de censura en Güímar.
-¿Está usted nerviosa que le puedan hacer una moción de censura?
“No. Llevo conviviendo con la moción de censura desde que eché a Sixto Afonso del gobierno en el mandato anterior y en este después de los dos primeros meses se volvió a hablar de ello. Que me pueden hacer una moción de censura, sí porque me faltaron 27 votos para la mayoría, pero no hay que menospreciar a Gustavo Pérez ni a Verónica Jorge, ahora los dos ediles nacionalistas, porque a la oposición le hace falta esos dos votos para hacerla posible. Con ellos he trabajado como asesores de confianza y como concejales y la relación es muy buena”.
-Ya se marchó la interventora, ¿espera que ocurra lo mismo con la secretaria?
“Marisa Santos tiene su plaza como vicesecretaria y aunque venga mañana o pasado un secretario, ella tiene su plaza. Marisa Santos es una profesional que debe sacar los informes adelante y los políticos somos los políticos y los habilitados nacionales son habilitados nacionales”.
-¿Por qué esa tan mala relación ahora, cuando parecía que se llevaban ustedes muy bien?
“Desde que abrimos la posibilidad de bajar a segunda categoría, si Función Pública nos lo concede, ella se ha mostrado molesta, no sé si porque no quiere que venga un secretario, no me explico el cabreo. Sé que ha tenido tirantez con mis socios de gobierno, y le guste o no, yo he firmado un pacto con Coalición Canaria y ella tiene el deber de aceptarlo. Que haya ido a la Fiscalía no es problema, porque todo lo que nos pida la Fiscalía se lo vamos a dar. Aquí hay que levantar reparos para poder sacar las cosas adelante, porque se encorsetar y no emiten informes. La basura hay que recogerla, tengo que pagar el alumbrado público, eso esté el alcalde que esté, a ver que alcalde no levanta un reparo. Yo doy información de los reparos en los plenos, y no estoy cometiendo ningún fraude . Yo he sido la única que he declarado mi campaña electoral, mientras otros no lo han hecho”.
-¿Y por qué cree que ahora se están levantando las alfombras del Consistorio?
“Supongo que pretenden lograr imputarme para quitarme de en medio. Yo creo enormemente en la Justicia, aquí no se ha enriquecido nadie, ni ninguna empresa. Esto no es Marbella ni nada que se le parezca”.
-¿Y a usted le parece correcto todos esos gastos reparados, por ejemplo, en ferreterías?
“La Ley dice que en contratos menores los gastos de concejalías no pueden superar los 18.000 euros, dígame usted qué podemos hacer con ese dinero en Servicios Municipales cuando solo se va en tornillos. ¿Tenemos que sacar un concurso? Pues, lo lógico es que pueda llevárselo una ferretería de fuera y cómo le voy a dar de comer yo a las de aquí”.
-¿En la reorganización del grupo de Gobierno va a darle a CC las áreas que les pida?
“Supongo que sí, porque en esa reorganización alguna área que tiene el PP pasará a CC”.





