
Por César Sar
Miren que existen caminos sagrados y peregrinaciones de todo tipo con motivaciones para todos los gustos. Pues bien, les propongo que hagamos de la ruta 0-4-0 un hito en nuestro país. ¿Que no saben de lo que les hablo? Es sencillo. La idea es salir andando desde la playa de El Socorro, en Los Realejos, y llegar hasta la punta del mismísimo Teide para posteriormente volver a descender andando hasta la playa. Allí les propongo opcionalmente darse un baño en el océano.
Con más de 4.000 metros de desnivel positivos acumulados y otros tantos negativos, es un reto para cualquier amante del deporte, el senderismo o la naturaleza. Después de viajar por 80 países nunca había experimentado la increíble sensación de ir caminando desde el mar hasta el punto más alto de España y regresar. Se los recomiendo. Para lograrlo pedí la ayuda de un joven y entusiasta geógrafo y ultrafondista, Aarón Rodríguez, que es lo más parecido a un guanche que conozco pues sus padres, abuelos, bisabuelos y sus quince tatarabuelos son todos de Taganana, y si a eso le sumamos que es un enamorado de la Isla y un gran conocedor de nuestra historia, pues se convierte en el compañero perfecto para caminar durante horas bajo las estrellas primero y el sol después.
El ascenso se recomienda iniciarlo por la noche. Nosotros salimos a las 23.00 horas de un martes e hicimos cumbre en la madrugada del miércoles.
Para caminar los 27 kilómetros de subida hasta el pico y otros tantos de bajada (sumando así 54 kilómetros) son necesarias algunas cosas, pero no muchas:
– El agua que no falte (a razón de 3 litros por persona) pues hasta el refugio no hay posibilidad de volver a llenar bidones o comprar agua. Hoy en día han puesto máquinas de venta de agua en el refugio (3 euros la botella pequeña).
– Comida energética. En mi caso usé gofio amasado con almendras y miel. También plátanos, chocolate y unos dátiles. No hace falta demasiado, piensen que es mejor cargar con poco peso. Aprovecho para recordarles que nuestra basura es nuestra, así que ¡regresemos con ella!
-Ropa cómoda y técnica, corta vientos, impermeable y abrigo. No son necesarias botas, pero si un calzado para tierra y piedras. Aunque se camine en verano hay que llevar abrigo, es actividad de alta montaña. Al amanecer en el Teide como mínimo “refresca”. Es decir, en pleno agosto arriba es fácil estar a cinco grados centígrados. Nosotros llevamos mallas térmicas y tuvimos que usarlas.
-Material de seguridad (fundamental): luz frontal y pilas de repuesto, manta térmica, un silbato de salvamento y teléfono móvil. Lo bueno es que hay cobertura prácticamente siempre.
– Ideales también serán unos bastones para ayudar a nuestras pobres piernas en la infinita subida.
Para acceder al Sendero 10 que lleva hasta el pico hace falta un permiso. Éste se deberá tramitar en la web del Parque Nacional o entrar en el mismo horario que las personas que pernoctan en el refugio de Altavista. Eso quiere decir que hay que hacer cumbre y salir del Sendero Telesforo Bravo antes de las 9.00 horas de la mañana (momento en el que llega el primer teleférico con el guarda). Si creen que llegarán al pico más tarde las 9.00 horas o directamente quieren planificar su 0-4-0 por el día, es imprescindible ese permiso.
Nosotros tardamos 8 horas en subir y otras tantas en bajar. El truco está en detenerse cada hora para beber y comer un poco. Ir dosificando las fuerzas es el secreto. La bajada es más dura que la subida: una noche entera sin dormir, una subida brutal y luego bajar con el sol. Es duro pero merece la pena.
Caminar con precaución y hacerlo siempre en compañía, que además es más divertido. Advertir a amigos y familiares que emprenden camino y disfrutar de uno de los lugares más especiales del planeta. Créanme, así es. Cuando terminas y miras hacia arriba y ves a lo lejos el pico de nuestro querido Teide y te metes en el agua con las piernas doloridas sientes una satisfacción que cuesta describir.
[su_note note_color=”#d0d3d5″ radius=”2″]Roc, insuperable en una ruta de fácil localización
Si se anima, debe saber que el sendero que nos ocupa no está marcado pero es fácil encontrarlo geolocalizándolo en Internet para seguirlo incluso con el móvil. Eso sí, tómelo con calma: si está tentado en batir un récord mejor si no se lo plantea, ya que el catalán Agustí Roc subió en 3 horas y 33 minutos. Así que respiren y disfruten. No es una carrera, es una experiencia[/su_note]




