
Monica Riley, texana de 27 años, tiene una fantasía sexual: llegar a pesar 450 kilos para no moverse de la cama y que su novio Sid, de 25, le dé de comer por un embudo. Así se sentiría “como una reina”, informa el Daily Mail.
Sid le cocina todos los días unas 8.000 calorías. A veces 3.500 de ellas son batidos de proteínas que bebe a través de un embudo. Y lo más fuerte es que lo suben a internet, donde Mónica tiene 20.000 aficionados fetichistas de ver comer a mujeres gordas con embudos. Y pagan bien. “La alimentación de embudo es lo que realmente deseo. Me parece que es una experiencia muy sexual y sé que a Sid también le gusta”, afirmó.
Sid está encantadísimo, según sus propias palabras. “Es una fantasía sexual para los dos, y hablamos mucho sobre ello”. Se conocieron a través de la red hace unos cuatro meses y desde esa fecha la chica ha conseguido subir 25 kilos. “Cuanto más grande es mi barriga, más atractiva me siento. Me encanta mi barriga grande, suave y rellena de comida”.



