OVNI CANARIAS: DESCLASIFICADO

El Ejército desclasifica expedientes OVNI en Canarias

Defensa investigó en profundidad, con secreto y sin éxito varias decenas de contactos por radar y avistamientos en el Archipiélago entre 1974 y 1992, asignando un juez a los casos que mayor psicosis social crearon

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El Ejército del Aire ha desclasificado diez informes que demuestran que el fenómeno OVNI era un tema crucial para las autoridades. / DA

Se lo tomaban muy en serio. Mientras de cara a la opinión pública quitaban hierro al asunto, el Ministerio de Defensa investigó a fondo varias decenas de contactos por radar y avistamientos de objetos volantes no identificados (OVNI) acaecidos en Canarias entre 1974 y 1992. Así lo confirman una decena de informes desclasificados recientemente por el Ejército del Aire, donde se detallan protocolos establecidos para dichas investigaciones, muchas de las cuales fueron dirigidas por un juez designado ex professo, generalmente un militar de alta graduación. Lo más llamativo del asunto es lo sesudo del trabajo realizado por los militares y el escaso -por no decir nulo- éxito de las mismas, ni siquiera en aquellos en los que -tal y como se ha demostrado posteriormente- se trataba de lanzamientos de misiles norteamericanos Poseidón desde submarinos en prácticas por esta zona del Atlántico. El material ahora desclasificado se compone de 80 expedientes, 1.900 páginas de avistamientos de fenómenos extraños dentro del espacio aéreo español, en los que interviene, de algún modo u otro, personal o material del Ejército del Aire. Pese a su desclasificación, se omiten los datos de las personas declarantes y de los oficiales informadores. Hasta diez de ellos se relacionan con Canarias.

Así investigaban
Con fecha del 26 de diciembre de 1968 y rubricado nada menos que por el jefe del Estado Mayor de una dictadura castrense como la franquista, se dictó una circular con “las normas a seguir para llevar a cabo las oportunas averiguaciones sobre la aparición, en el espacio aéreo español, de Objetos voladores no identificados, así como el poder centralizar toda la información sobre el particular”. Dichas normas se resumen en el nombramiento de un juez informante para cada caso, modelos de interrogatorio para testigos y sistemas de graduación de credibilidad de los testigos (si eran militares o no, si tenían estudios o no, e incluso si podían estar bebidos o drogados en el momento del avistamiento), además de consejos para tranquilizarlos y alejar de su mente la idea de que han visto un OVNI. En tal circular se cita al ministro de Defensa como autoridad emanante de estas normas, lo que da idea de la importancia que ya, a finales de los años 60, se daba a este asunto en la cúpula del Estado español. No en balde, en los informes ahora desclasificados hay un avistamiento gallego fechado en 1962, si bien es la década de los 70 cuando se producen los casos más sonados de Canarias.

Desde un Spantax
Meses antes de que se dictase la circular se produjo el primer avistamiento de especial interés para Defensa y del que fue testigo la tripulación de un Fokker que cubría para Spantax la ruta Tenerife-Las Palmas el 17 de septiembre de 1968. Con buena visibilidad, desde el comandante a la azafata coincidieron en haber visto un objeto “de gran luminosidad y de 20 a 25 centímetros de diámetro (…), habiendo permanecido dicho objeto al lado izquierdo del avión durante unos 45 segundos con movimientos de zigzag alejándose en la misma dirección que se aproximó, despidiendo destellos de luz sin color muy definido (rojo azulado). El comandante asignado como juez apuntó que la descripción “se ajusta al conocido aunque no suficientemente explicado fenómeno denominado foofighter o rayo globular”.

El caso de Gáldar
El 22 de junio de 1976 se disparó la psicosis por los OVNI en Canarias gracias al caso de Gáldar y que con los años se supo que se debía al lanzamiento de dos misiles Poseidón desde un submarino estadounidense. Los primeros que informaron fueron marineros y oficiales de la corbeta Atrevida, que navegaba en paralelo a Fuerteventura. Minutos más tarde lo vieron un taxista y su pasajero -un doctor en Medicina-, así como varios vecinos de Gáldar y Agaete para terminar con un sargento que hacía la ronda en el Pozo de las Nieves. La sesuda y extensa investigación, recogida en un informe de 97 folios, no dio con una explicación plausible, y en la misma hasta se baraja la hipótesis de que el doctor transmitiese al taxista un sueño para explicar que ambos vieran lo mismo. Otra anécdota relevante fue que alguien inventó la quema de un campo de cebollas al día siguiente, aunque el amaño sí que fue descubierto por las autoridades. Un turista -al que no se interrogó- logró fotografiar el, en realidad, lanzamiento de los misiles.

Fenómeno óptico
Presumiblemente también fue un misil lo que asombró a tantos canarios el 19 de noviembre de 1976. El informe secreto ahora desclasificado cita como fuentes a la tripulación del Juan Sebastián Elcano (incluido el capitán), al piloto de un T-12 que volaba sobre Punta de Jandía, al comandante de un Spantax, a numerosos vecinos de Guía y hasta un controlador de la torre de control de Málaga por una suerte de cúpula muy brillante.

Eco y avistamiento
En siete de los casos investigados se produjo tanto un eco en uno de los radares del Archipiélago como un avistamiento. Así ocurrió, por ejemplo, el 22 de mayo de 1980, cuando desde el Control de Aproximación a Canarias se detectó algo que volaba a unos 600 kilómetros por hora y que el comandante de un avión que volaba para Naysa describió como “un objeto brillante a gran velocidad”. Los militares dieron gran relevancia a este caso porque “aunque la opinión pública ha dado muestras de haber presenciado fenómenos análogos al que se refiere este informe, es la primera vez que se tiene constancia material del mismo por venir la información del radar de aproximación del Control Canarias”.

Desde el manuel soto
Era el 23 de diciembre de 1985 y desde el Manuel Soto, barco de Transmediterránea que navega entre Las Palmas de Gran Canaria y Arrecife, ven “una luz muy brillante” fijo en el cielo que, a los 15 minutos, acelera súbitamente y a gran velocidad hasta que se pone encima del buque, distinguiendo incluso el capitán su silueta. Tras una breve parada, desapareció a gran velocidad. Todavía se desconoce qué pudo ser aquel OVNI.

El lanzamiento de misiles Poseidón, tras varios de los casos más sonados
El lanzamiento de misiles Poseidón, tras varios de los casos más sonados

El lanzamiento de misiles Poseidón, tras varios de los casos más sonados

Tanto el famoso OVNI de Gáldar (1976) como el no menos espectacular de Los Cristianos y El Médano (1979) fueron en realidad misiles Poseidón lanzados desde submarinos estadounidenses, pero eso se supo posteriormente y el Ejército español lo desconocía. Se achaca a este tipo de misiles (“una gran campana lumínica…”) hasta cinco avistamientos entre 1974 y 1979.