
“Ha sido un incidente excepcional, que solo ha creado alarma porque se llamó al 1-1-2 y eso siempre llama la atención”, manifestó el ingeniero Jorge Naranjo, restando importancia al escape de amoníaco que sucedió el miércoles por la noche en la fabrica de almacenamiento que tiene la empresa Kalise en el Polígono Industrial Valle de Güímar.
Naranjo explicó con todo detalle a DIARIO DE AVISOS que “el escape se produjo al romperse un vástago de apenas un milímetro que va en una pequeña válvula, que viene fabricada de Dinamarca y que nunca se toca, de uno de los compresores, y el amoníaco, al contacto con el aceite del motor, produjo una pequeña explosión y la consiguiente nube de gas que fue la que alarmó a los siete trabajadores que estaban terminando el turno esa noche”.
Según el ingeniero de la empresa de helados y yogures, “era casi imposible que pudiera haber habido algún accidente personal, porque en esta sala solo entra el jefe de mantenimiento y además el amoníaco es un gas que avisatoda vez que es muy cantoso, huele que repugna”, al tiempo que detalló que la sala de máquinas “cuenta con una gran ventilación”, mientras agradeció “el comportamiento de nuestros trabajadores y el buen trabajo de bomberos y policías que intervinieron la noche del miércoles en el suceso”, que volvió a considerar “más un susto que un peligro”.
Compuesto químico
El amoníaco es un compuesto químico de nitrógeno con la fórmula química NH3. Es un gas incoloro con un característico olor repulsivo, muy parecido al de la orina. El amoníaco es un precursor de fertilizantes y también un elemento importante para la síntesis de muchos fármacos y es usado en productos comerciales de limpieza. Pese a su gran uso, es cáustico y peligroso. A temperatura ambiente es un gas incoloro de olor muy penetrante y nauseabundo. Se produce por descomposición de la materia orgánica. Es fácilmente soluble y se evapora rápidamente. Generalmente se vende en forma líquida.

“Es un refrigerante muy ‘cantoso’ y por eso crea esa alarma”





