La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) elevó el nivel de su aviso de amarillo a naranja cuando ya remitía el tremendo aguacero que el pasado sábado cayó sobre la franja comprendida entre el término municipal de La Laguna y el Valle de La Orotava, tal y como consta en la página web de dicho organismo oficial y confirman fuentes cercanas al mismo. Dicho aviso naranja se produjo poco antes de las cinco de la tarde, mientras que las precipitaciones más poderosas se produjeron entre las tres y las cuatro y media de la tarde. Esta cronología de los hechos originó ayer una catarata de críticas ciudadanas en las redes sociales, por cuanto la alerta que el Gobierno de Canarias decreta a raíz de estos avisos de la Aemet no llegó a la población hasta que había pasado lo peor.
La cronología de los hechos es la siguiente. Fue aproximadamente a las siete de la mañana del pasado sábado cuando los meteorólogos emitieron el aviso amarillo al detectar la probabilidad de que se produjeran precipitaciones superiores a los 20 mililitros. Ello, como está previsto, motivó a su vez que la Dirección General de Seguridad y Emergencias del Ejecutivo regional emitiese una prealerta a los servicios de emergencias para que tuvieran en cuenta la posibilidad de que se agravase la situación, como finalmente ocurrió. Aunque es habitual que se filtren a través de las redes sociales, estas prealertas no son publicadas oficialmente ya que su destinatario no es el conjunto de la sociedad. La propia Aemet describe sus avisos amarillos como aquellos en que “no existe riesgo meteorológico para la población en general aunque sí para alguna actividad concreta (fenómenos meteorológicos habituales pero potencialmente peligrosos o localización de alta vulnerabilidad como una gran conurbación)”.
El problema llegó cuando la naturaleza optó por descargar una considerable cantidad de agua en la zona de la Isla anteriormente descrita sin que, como finalmente ocurrió a las cinco, la Aemet no hubiese elevado su aviso a naranja. De nuevo, el organismo estatal explica en qué consiste tal nivel de aviso: “Existe un riesgo meteorológico importante (fenómenos meteorológicos no habituales y con cierto grado de peligro para las actividades usuales)”. Como quiera que el Gobierno de Canarias se limita a responder a los avisos de la Aemet, el resultado fue que la alerta llegó cuando, por ejemplo, los vecinos de Tacoronte afectados ya empezaban a sacar el barro de sus salones.
A la espera de conocer hoy una postura oficial de la Aemet, en círculos aficionados se comentaba ayer que no hay mal que por bien no venga, ya que la lluvia se concentró en una parte de Tenerife capaz de asumir grandes precipitaciones, y que hubiera sido mucho peor que las precipitaciones se concentraran, por ejemplo, en la zona Sur o en Santa Cruz de Tenerife, donde la escasez de lluvia en un caso y lo inclinado del terreno en otro hubiera agravado los daños.
Por último, añadir a la de por sí extensa lista de daños causados por las lluvias del pasado sábado que ayer hubo que demoler la fachada de una casa ya en ruinas en el número 80 de la calle de Santiago, en el capitalino barrio de El Toscal, y que hoy no habrá clase para el alumnado de infantil de 4 años (grupos A,B y C) y de 5 años (grupo C) en el orotavense Colegio Ramón y Cajal.
[su_note note_color=”#d0d3d5″ radius=”2″]Una ciencia no exacta y a la espera del dichoso radar que falta
No es nueva esta polémica sobre las alertas previas a los fenómenos meteorológicos adversos en Tenerife, una Isla donde la riada de 2002 y el paso de la tormenta tropical Delta en 2005 creó una suerte de psicosis colectiva que se traduce en temor a que se repitan. A este respecto siempre es conveniente recordar que la meteorología dista de ser una ciencia exacta, y menos sobre una orografía tan compleja como la de Canarias en general y la de esta Isla en particular. Además, hay que tener en cuenta que sigue sin entrar en funcionamiento el ansiado radar meteorológico que cubra una zona donde la sombra del gigantesco Teide dificulta considerablemente los pronósticos.[/su_note]













