Más que un pacto es ya un impacto. CC y PSOE se han amado, pero las infidelidades han puesto en jaque la relación. Una semana después de que los consejeros del PSOE abandonaran el Consejo de Gobierno en protesta por el criterio de reparto de 120 millones de euros del Fondo de Desarrollo y Cohesión de Canarias (Fdcan), y de que CC haya dicho que “no hay vuelta atrás” en esta decisión, ambos partidos se han citado hoy en la mesa de seguimiento del pacto.
La situación es explosiva y esta vez no es fácil desactivar la bomba. Basta comprobar algunas frases publicadas ayer en este diario. El recién nombrado presidente de la gestora regional del PSOE, José Miguel Rodríguez Fraga, alcalde de Adeje, lanzó un mensaje al navegante -más bien el capitán- del barco nacionalista: “Si no le gustamos a Fernando Clavijo, que nos eche; el pato entre PP y PSOE ya se ha dado en otras regiones y no se ha caído el mundo”.
Tampoco se cayó La Palma o El Hierro, donde PP y PSOE cogobernaron en cabildos y ayuntamientos la pasada legislatura. Y así lo defiende también desde el PP el eurodiputado Gabriel Mato: “La época en que el Partido Popular no podía pactar con el PSOE se acabó”. Y ya lo había dicho hace dos semanas el dirigente nacional de los populares, y exministro, Javier Arenas: “Una vez alcanzado un nivel de entendimiento entre PP y PSOE en el ámbito nacional, es indudable que se abren nuevas vías en el autonómico y local”.
En la reunión de hoy, en Gran Canaria, CC y PSOE no solo hablarán del Fdcan (Clavijo repartió el 75% según la triple paridad electoral, en contra de lo prometido) sino también de incumplimientos de los nacionalistas en su promesa de dejar gobernar a los socialistas en Puerto de la Cruz y Arico. Y también la “traición” de Clavijo a CC en Granadilla al estar detrás de la moción de censura, según desveló en este diario Ciudadanos .
En Gran Canaria, donde CC ya es testimonial, NC y el PSOE, con el Cabildo (lo preside Antonio Morales, de Nueva Canarias) y sus alcaldes, guerrean contra el reparto del Fdcan, y eso incluye, si es preciso, manifestaciones en las calles y recursos judiciales. En Tenerife, el presidente del Cabildo, Carlos Alonso (CC) acepta la triple paridad en obras, pero, cual Cid tinerfeño, llama a los alcaldes de la isla a un frente común contra la decisión de que los fondos para empleo en el Fdcan solo los maneje la Consejería regional que capitanea la socialista Patricia Hernández.
El artefacto explosivo adosado a la espalda del pacto tiene otro implosivo en CC: su diputado Mario Cabrera, un líder de Asamblea Majorera, dejó patente que hay que salvar el pacto con el PSOE porque el PP a los nacionalistas de Fuerteventura no gusta de compañero de viaje. Y es que Clavijo anda cenando con el presidente regional del PP, Asier Antona, temeroso el mandatario autonómico de que los socialistas lo dejen solo y busquen otros socios.
En esto llegó José Carlos Mauricio, histórico del PCE y luego de CC, y echó un rapapolvo a todos: “Aquí estamos con peleítas de pueblo cuando 2017 será el año más importante para Canarias”.





