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Fernando Clavijo, presidente del Gobierno de Canarias: “Quien vote a Vox votará a favor de que Canarias sea un centro de retención gigante de migrantes”

Clavijo, presidente del Ejecutivo regional, analiza las posibilidades de cara a las próximas Elecciones Generales y advierte acerca de Vox
Fernando Clavijo, presidente del Gobierno de Canarias: "Quien vote a Vox votará a favor de que Canarias sea un centro de retención gigante de migrantes"
El periodista Juan Carlos Mateu y Fernando Clavijo, durante la entrevista en Atlántico Televisión | DA

El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, analizó esta semana, en una entrevista en Atlántico Televisión con Juan Carlos Mateu, la caldeada precampaña electoral del 29-N, el escenario de posibles pactos y las expectativas de su partido, Coalición Canaria (CC) en los próximos comicios.


-¿Cómo analiza esta campaña electoral, a cara de perro, con este escenario tan volátil?
“Esta campaña es ‘contra quién vas a votar’. Se ha polarizado tanto que ya no hay espacio para las ideas, los programas, las propuestas en positivo, sino si vas a votar contra Sánchez, la derecha o la ultraderecha. Y nosotros estamos empeñados en que se vote por Canarias, aunque con tanta crispación es difícil colocar ese mensaje, pero iremos en tono positivo y constructivo”.


-La vivienda, la ley de nietos, Ceuta, la polémica por el voto por correo y la huelga general marcan un período electoral de alto voltaje. ¿Recuerda usted un ambiente político tan crispado, con la calle tan inflamada?
“No, la verdad es que no. En 2015, irrumpió el populismo de Podemos, había crispación en la calle, aparecieron los escraches, surgió el movimiento de la acampada en Sol, pero yo no recuerdo momentos tan tensos como los actuales”.


-¿La gresca política y la crispación social se va a traducir en una mayor movilización del electorado o puede tener un efecto contrario por hartazgo?
“La gente va a ir a votar porque es contra quién vas a votar. La gente está harta, se siente decepcionada por la clase política y lo que ve en las instituciones día a día. Y lo más preocupante: la gente joven empieza a pensar que el sistema no funciona. Por eso habrá que hacer autocrítica. Creo que ir contra algo genera movilización y nosotros queremos movilizar a ese electorado que puede votar en clave canaria”.


-No debe ser fácil abrirse un hueco entre tanta polarización. Es como intentar llamar la atención haciendo sonar una campanita en un paisaje dominado por grandes campanarios…
“Yo siempre digo lo mismo: está la Coca-Cola y la Pepsi-Cola, y nosotros somos el Clipper de fresa. Nuestro trabajo es tiendita a tiendita. Unos, con la publicidad que les viene de Madrid, ya lo tienen hecho. Nosotros lo tenemos que hacer aquí, fabricar aquí y vender aquí. Vamos a hacer una campaña de abajo hacia arriba, queremos tener las manos libres para defender a nuestra gente, para que haya guaguas gratis, para que el tranvía sea gratis en Tenerife, para que no nos quiten el 75% de descuento de residentes, para que podamos seguir teniendo dinero para nuestras carreteras… Y para eso necesitamos fuerza en Madrid. Creo que hemos cerrado una herida importante del nacionalismo canario de hace más de 20 años y esa unidad, firmada en Gran Canaria, nos va a permitir pedirle a la gente que ahora nos dé fuerza”.


-¿Qué representación espera obtener en el Congreso con ese refuerzo de la marca de CC en Gran Canaria?
“Esperamos sacar entre 2 y 3 diputados y 2 o 3 senadores”.


-Hay otra clave importante en estos comicios, que no es menor; por primera vez la ultraderecha tiene opciones de gobernar España. ¿A qué lo achaca y cuánto le inquieta?
“Lo achaco a que el resto de partidos no estamos siendo lo suficientemente atractivos para la gente, que está harta de todo lo que ve y se siente frustrada. A mí me gusta ir a las universidades y charlar con las alumnas y alumnos. Y te dicen que hacen lo que el sistema les ha dicho: se forman, hablan dos idiomas y están mucho más preparados que nosotros cuando salimos de la universidad. Y cuando quieren emanciparse y tener una vida al menos igual que la de sus padres, no pueden y se frustran. Y te dicen que el problema no son ellos, porque han hecho lo que les han dicho, el problema es el sistema. Entonces, cuando generas esa frustración, surgen los votos contra el sistema, que en su momento lo canalizó Podemos y ahora Vox”.


-¿Quién va a gobernar España en los próximos cuatro años?
“Tenemos nuestras propias encuestas y las cosas no están claras. Creo que la cosa se va a definir por un puñadito de votos. Y ahí es donde surge la oportunidad para fuerzas políticas como la nuestra. Con dos o tres escaños podemos ser determinantes y eso sería maravilloso para Canarias. Pero no hay un ganador claro, lo más probable es que gane el PP, pero el PSOE estará muy cerca. Los datos que tenemos no indican ningún triunfo aplastante con la suma del PP y Vox”.


-Por lo que nos cuenta, confirma que está en marcha la remontada anunciada por el bloque de izquierdas.
“No tanto del bloque de izquierdas, sino del Partido Socialista. El 29-N creo que va a haber foto finish”.


-¿Y si CC es decisiva para que PP y Vox gobiernen en España, ¿cuál será su posición?
“Eso significará que somos decisivos para articular otra mayoría, porque ninguno de los dos bloques llegaría a los 176. Ahí fijaremos una Agenda Canaria. Quiero recordar que le dimos el voto a Feijóo -en la investidura que no fue posible- porque firmó la Agenda Canaria, y como Pedro Sánchez y el PSOE la firmaron luego le dimos el voto y esa investidura sí prosperó. Por lo tanto, ese escenario habrá que verlo y ahí va a estar el blindaje del 75%, las políticas para vivienda pública y el decreto canario que le entregamos al Partido Popular y al Partido Socialista”.


-Si PP y Vox pactan a nivel estatal ¿seguirá CC gobernando con el PP en Canarias?
“Bueno, ahí hay que distinguir dos planos. Nosotros hemos sido o hemos apoyado a un gobierno del PSOE en Madrid y hemos gobernado en Canarias con el PP, con lo cual lo que va a prevalecer son los intereses del Archipiélago. Lo que ocurra en Madrid y cómo le saquemos el mayor partido a nuestras diputadas y diputados para beneficiar a Canarias es un escenario y lo que ocurra en Canarias es otro, no está correlacionado, como no lo está ahora”.


-Hay gente de su partido que no ha terminado de asumir los pactos con Vox en Arona y Granadilla, los municipios con mayor población del Sur.
“A ver, hay ocho municipios en España gobernados por el PSOE y Vox. Yo he sido alcalde y hay momentos donde cuando la aritmética de un salón de plenos hace la necesidad de que convivan tres o cuatro partidos, tienes que articular acuerdos para dar estabilidad y gobernabilidad a un municipio. No verás un acuerdo de CC programático con Vox. Otra cosa es que en el caso de Arona la alcaldesa haya decidido desprenderse de un socio de gobierno e incorporar a otro y una moción de censura en Granadilla contra de la inestabilidad o la inoperancia del gobierno anterior. Pero no hay un acuerdo programático con Vox ni vamos a firmar en Madrid ninguno con Vox”.


-Volviendo al escenario autonómico, la posibilidad de un pacto con el PSOE de Ángel Víctor Torres, ¿de qué depende?
“Bueno, veremos cuál es el arco parlamentario que surge de la votación y propiciaremos los acuerdos que sean necesarios. Sí tengo que decir que este gobierno ha funcionado y hay muy buena sintonía entre el vicepresidente y yo. Éramos amigos antes de estar en la política autonómica, porque yo era alcalde de La Laguna y el de Los Realejos. Siempre hemos hablado con sinceridad. Ha sido un gobierno que no ha sido como el del Pacto de las Flores, que eran tres. Aquí ha habido uno sustentado en ASG, AHI, PP y CC”.


-¿Qué efectos tendría para las Islas, en materia de migración, un gobierno entre Feijóo y Abascal?
“La política migratoria de Vox siempre ha consistido en dejar a Canarias como un gran centro de retención, que de hecho es lo que quiere la Unión Europea con el nuevo pacto migratorio de asilo, es decir, que las regiones que somos frontera carguemos con el peso y a cambio la Europa rica nos da dinero. Ceuta es el panorama más claro de lo que puede ocurrir si Vox lleva la política migratoria de este país, es decir, que se queden ahí como centro de retención y que la población apechugue. Lo vivimos cuando sacamos adelante la modificación del artículo 35 para que los menores migrantes pudiesen ser distribuidos y atendidos con dignidad y para que no sea Canarias la que soportase todo el peso presupuestario y social de esos niños, que hay que integrarlos escolarmente, darle sanidad y darle un proyecto de vida. Vox votó en contra. El que vote a Vox está votando a favor de que Canarias se convierta en un centro de retención gigante de migrantes”.


-Cambiemos de asunto. Las cifras macroeconómicas, con el turismo como punta de lanza, revelan una realidad favorable, pero hay otra que alerta sobre los índices de pobreza enquistada, que afecta al 30% de la población canaria. ¿Qué está pasando con este archipiélago a dos velocidades?
“Si bien es cierto que ese 30% existe, son los mejores datos históricos. A lo largo de estos últimos años, hemos conseguido reducir la pobreza severa, la exclusión social y el riesgo de pobreza. Pero no puede estar uno satisfecho con esos números. Ocurren tres cosas. Inflación, sueldos bajos y precio de la vivienda. Con esa combinación, puedes tener un puesto de trabajo estable, estar relativamente en la media o incluso superior, pero puedes ser un trabajador pobre, porque el precio de la hipoteca o del alquiler de la vivienda te lleva al 40, al 45% de tu capacidad. Y luego, debido a la guerra de Irán y Ucrania, la inflación y los costes del transporte han subido, con lo cual el sueldo cada vez va perdiendo poder adquisitivo. El otro día, en un foro turístico hablaba con el sector, que ha hecho un esfuerzo subiendo los sueldos, de la necesidad de un gran pacto social. Para que el empresario pueda pagar más, el trabajador tiene que ser más productivo, y ser más productivo no necesariamente son más horas de trabajo, sino ser más eficaz, y ahí la inteligencia artificial, y las nuevas tecnologías pueden ayudar”.


-¿Y qué se puede hacer con la vivienda, con precios desbocados y con la calle clamando una solución?
“El problema solo se va a resolver construyendo más viviendas y facilitando a los pequeños propietarios seguridad a la hora de poner su casa en alquiler. España es de los países de la media europea que menos vivienda pública tiene, pero necesitamos modificar las normas para que el taxista, la peluquera, el pequeño ahorrador que con esfuerzo ha podido invertir en un inmueble, tengan seguridad a la hora de alquilar para no verse privados de su propiedad y soportar en sus espaldas la incapacidad de la administración pública de poder atender a una persona o a una familia vulnerable”.


-¿Por qué no se ha actuado con mayor rapidez? ¿Por qué no se ha cogido el toro por los cuernos en su momento?
“A ver, nosotros lo hemos intentado, hemos hecho tres decretos, hemos facilitado suelo público y la obtención de las licencias, facultando a los colegios profesionales y a las entidades colaborativas. Luego, la licencia tarda dos años, falta personal en el sector, el transporte y los materiales son cada vez más caros y se nos están quedando un montón de obras desiertas en las administraciones públicas, porque desde que se preparan y se sacan la diferencia de precio de material lo hace inviable. Y, luego, han faltado recursos económicos para hacer vivienda pública, no ha habido una apuesta clara, a lo que hay que sumar el intervencionismo de Madrid con el mercado de alquiler, que repercute en la oferta, porque el propietario se siente más inseguro todavía y dice: ‘Prefiero tener cerrada la casa a pagar agua, luz y que me dejen el piso deteriorado’. Eso requiere un gran acuerdo de país”.


-La crisis de Ceuta ha puesto de manifiesto que las relaciones con Marruecos son las que son. ¿Le preocupa ese músculo que empieza a exhibir en el tablero internacional Rabat, con aliados tan potentes como Estados Unidos e Israel?
“Me preocupa más la debilidad de España y el aislamiento al que Pedro Sánchez ha sometido a nuestro país. La política exterior ha sido francamente nefasta. Marruecos es uno de los socios más estables y fiables en el África occidental. El apoyo de Trump e Israel hace que el papel internacional de Marruecos pueda ser más fuerte y con mejor posición que España, pero es legítimo porque es un país soberano. Lo que es más preocupante es que nuestro país dé bandazos, como lo del pueblo saharaui, de manera unilateral, aunque siempre nos quedará la Casa Real para poder reconducir los temas”.


-¿Qué cree que ha habido detrás del giro del gobierno español sobre el Sáhara?
“Nadie lo sabe, pero nada bueno cuando no se dan las explicaciones. Nos enteraremos tarde o temprano, pero desde luego no parece que sea algo lo suficientemente transparente o lógico como para que la ciudadanía lo sepa”.


-¿Cómo definiría en pocas palabras a Pedro Sánchez, el presidente del Gobierno?
“Una persona peculiar. Te puede gustar más o menos, pero es evidente que está ahí y que tiene una capacidad de resistencia importante y que, a mi modo de ver, es más táctico y oportunista que estratega. Y, a la vez, una persona que es capaz de romper todas las reglas si consigue salirse con la suya”.


-¿A qué se refiere?
“A usar el Constitucional, a decir que no a la amnistía y después sí, a atacar a la judicatura, a acusar a jueces de persecución y decir “¿de quién depende la Fiscalía? De mí” y “gobernaré con o sin el Congreso de los Diputados”. Eso nunca se había visto en democracia. Cuando Sánchez entra en combate es capaz de romper todas las reglas con tal de ganar”.


-¿Con Feijóo tiene más química personal?
“Sin lugar a dudas”.


-¿Por qué?
“Lo conozco de mi etapa anterior y de la actual. Yo creo que es un mal candidato, pero si los ciudadanos quieren, será un buen presidente”.

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